Hoy contamos con una nueva colaboración de José Quijada que,
a lo largo de los próximos 4 días, nos contará la historia del PSOE. Unos
interesantes artículos para conocer un poco más a uno de los partidos políticos
más importantes de nuestro País.
Desde su nacimiento, el Partido Socialista Obrero Español ha
hecho virtud de su golpismo, de su persecución al disidente, de su
anticatolicismo visceral, de su gigantesca corrupción y, en definitiva, de su
terror y crímenes que han jalonado su siniestra andadura. Por tóxicas leyendas
de propaganda y falsedad, de sectarismo y manipulación que se retroalimentan de
su propia mentira delirante, la historia del PSOE es una hipérbole de bondad,
de legalidad, de democracia, libertad, igualdad y bienestar. Está la versión
original del PSOE (recuerden lo de “100 años de honradez”) y la camuflada; la
falsa y la verdadera, con datos fehacientes y tozudos que la Historia y los
documentos se encargan de confirmar. Contra la mitología, datos y hechos. Con
el rigor de la Historia, abriré el baúl del PSOE. Recomiendo que se tapen la
nariz porque el hedor es insoportable.
El PSOE nació el 2 de mayo de 1879 fundado por Pablo
Iglesias, y su sindicato, la Unión General de Trabajadores, en 1888. El
movimiento socialista representaba a Marx frente a Bakunin y sus anarquistas,
cuyo movimiento obrero era mayoritario en España. La primera vez que consiguió
un diputado, el propio Pablo Iglesias, fue en las elecciones de 1909. El PSOE
nunca fue un partido moderado y su programa era la toma del poder y la
implantación de la dictadura del proletariado.
La primera demostración de la violencia del PSOE se produjo a
finales de julio de 1909 en la conocida como Semana Trágica de Barcelona, donde
los socialistas –junto a anarquistas y radicales- azuzan la protesta y la
rebelión social contra un sistema selectivo para la movilización de reservistas
del ejército. El resultado: 120 muertos, 500 heridos graves y 112 edificios
totalmente destruidos por el fuego. Además, esta tragedia acabó con el llamado
gobierno largo de Antonio Maura.
Asimismo, desde el Parlamento, el diputado y fundador del
PSOE Pablo Iglesias da muestras de la radicalidad socialista que, en la sesión
del 7 de julio de 1910, expone: “El partido que yo aquí represento… aspira a la
supresión de la magistratura, la supresión de la iglesia, la supresión del
ejército”. “Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita
adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad, cuando ella no le permita
realizar sus aspiraciones”. La exaltación revolucionaria y criminal de Pablo Iglesias
le lleva a amenazar de muerte al presidente del Gobierno, Antonio Maura:
“…Hemos llegado al extremo de considerar que antes que Su Señoría suba al Poder
debemos ir hasta el atentado personal”. Maura le instó a retirar sus palabras e
Iglesias se reafirma. Quince días después, el simpatizante socialista Manuel
Posa disparaba tres tiros contra Maura, que resultó gravemente herido.
De acuerdo con sus posiciones maximalistas y golpistas, el
PSOE apoyará la huelga general revolucionaria de 1917, eco de la revolución
soviética. El más importante intelectual del PSOE, Luis Araquistáin, reconoce
la conexión de los socialistas en este movimiento político golpista: “La
Asamblea de Barcelona (19 de julio de 1917) fue el impulso que, de modo directo
e inmediato, contribuyó a poner en pie a la clase obrera. Si los militares eran
el brazo armado de la renovación y los parlamentarios de izquierdas el
pensamiento crítico y reconstituyente, los obreros organizados querían ser las
piernas del movimiento”. En efecto, en marzo la CNT y la UGT pactaban su unión
para la huelga general y se establece una nueva conjunción de signo
republicano-socialista, desde Melquíades Álvarez a Pablo Iglesias y Lerroux. El
tono del PSOE es de un partido revolucionario radical que considera la
violencia como un instrumento apto para conquistar el poder. La huelga general,
una insurrección en toda regla, se desencadena a mediados de agosto de 1917,
produciendo 17 muertos en Barcelona, 12 en Madrid, 7 en Yecla y 6 en Bilbao, y
termina con el Gobierno de Dato.
Mañana, la segunda parte.
Hasta en la fundación le falta a este partido la claridad y transparencia de la que presume, como reza "orgullosamente" la propia placa: <<...SE FUNDÓ CLANDESTINAMENTE...>>.
ResponderEliminarSi es que, "El que mal empieza, mal acaba" y, como decía en el artículo publicado en Diciembre de 2014 en este Blog, dedicado al clon de ZP, se puede dar la paradoja de que "Un Pablo Iglesias lo fundó y otro, éste desde fuera, lo puede liquidar", por depredación, si Pdr Snchz sigue por la senda de ir perdiendo letras. La dignidad la perdió hace tiempo.