domingo, 18 de noviembre de 2012

BARBIE vs NANCY por Piti Ferrer


Si le preguntas a una niña cual es su muñeca preferida, probablemente, te dirá que es Barbie. Es más, algunas incluso dirán que de mayor quieren ser como Barbie. Normal, rubia, alta, delgada, con un armario de ropa impresionante, implantes de serie, casas, coches y lo mejor: Ken.

Después la niña crece y aquí viene parte del problema, porque la niña convertida en mujer ni es rubia, ni alta, ni delgada, ni tiene un armario de ropa impresionante, ni tiene pecho, ni casas, ni coches y su novio, ni en sus mejores sueños, se parece a Ken.

Veis, esto no hubiera pasado si la niña, en vez de Barbie, hubiera tenido una Nancy que, además, es un producto español de la marca Famosa. Físicamente, mona, discreta, tradicional e incluso con un aspecto infantil ¡no como Barbie que es una bomba sexual!

Y es que una, en la vida, imita lo que ve y termina pasando factura y, quizá, la vida de algunos es fruto de los juegos de su infancia. Un ejemplo, ¿cuántas Barbies tienen las niñas de hoy en día? una media de cinco, ¿y Ken? uno, ¿y qué hace un Ken con cinco Barbies? NADA BUENO. Sin embargo, con la Nancy era distinto porque llegaba a ser como una hermana mayor que nunca decía tacos y tenía una vida ejemplar. En cuanto a su novio, Lucas, era como los ángeles, asexual. Así que, con éste percal, una madre podía estar tranquila.


Lo malo viene cuando la niña (que no es la de Rajoy), ya adulta, quiere realizar uno de sus sueños: ser Barbie. Y ¿qué hace la ex niña en cuanto puede? Se opera. Y en este apartado hay varias posibilidades:

O trabaja duro para pagarse la transformación.
O se la regalan sus padres, amigos o sucedáneos.
O se mete en un reality de televisión e intenta que una clínica de estética se la patrocine.

¿Y cuál es el resultado? Éste. Sí, es de verdad, y yo tampoco sé si en directo tendrá ese efecto satinado.


Pero no os vayáis a creer que esto es solo cosa de chicas, que si Barbie ha hecho su poquito de daño entre algunas niñas, Ken también. Y si no mirad, que el muchachito es de verdad.


Personalmente, creo que le quedan todavía muchas operaciones para parecerse a Ken, o por lo menos al mío que era atractivo y viril donde lo viesen. Así tenía a mi Barbie, ¡loca! Y, sí, yo también sucumbí a la invasión americana de Barbie ¡pero también tenía una Nancy!

Y yo me pregunto: si Barbie humana acaba con Ken humano, cuando se peleen ¿Qué se dirán, “yo soy más Mattel que tú”?

Claro que menos mal que a estos dos les ha dado por parecerse a Barbie y a Ken, que si llegan a ser a las Monster Hight ¡a ver como se ponen físicamente rabo, cuernos y la piel verde! Porque metafóricamente hablando es fácil tener rabo, cuernos y que te pongan verde.


Y es que crecer con estereotipos de belleza y de vidas perfectas es muy peligroso, principalmente porque todo es muy subjetivo y, en muchos casos, MENTIRA. 

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