miércoles, 17 de diciembre de 2014

HAY QUE LIMITAR LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA


Muchas veces hemos hablado en Desde el Caballo de las Tendillas de las universidades públicas españolas, pues somos conscientes de que estas son un nido de enchufados, de amiguismo y endogamia. En mi opinión la universidad pública en este País es una de las instituciones más oscuras, pues en la excusa de la conocida como ‘autonomía universitaria’ se esconde un sinfín de ‘chanchullos’, pagos de favores y prebendas.


Por ejemplo en la figura del rector, porque el hecho de que para ser rector se tenga que ser cátedro de esa misma universidad ya en sí mismo es peligroso, pues el catedrático de turno será el que en muchos casos tenga que fiscalizar y controlar la actividad de sus compañeros y, cuando deje de ser ‘rector magnífico’ puede que el que le sustituya tenga en cuenta sus comportamientos a la hora de conceder los famosos programas de investigación, por ejemplo, o plazas para su departamento, por no seguir… Algo que también es aplicable a los Directores de Departamento y demás cargos institucionales.

El caso es que en la universidad pública española hay mucho que depurar y controlar, porque no es normal que los fondos públicos que reciben las universidades sean aplicados y gastados por estas a su antojo sin dar ningún tipo de explicación. Algo que hemos podido apreciar con la noticia destapada por el diario El Mundo en relación a las ‘Tarjetas Black’ de las que disfrutan algunos cargos de, al menos, 5 universidades públicas andaluzas, ya que el portavoz del ejecutivo andaluz decía que es la universidad de turno la que debe dar explicaciones, en base a esa ‘autonomía universitaria’, ¿no tiene nada que decir la administración que le transfiere la mayor parte del presupuesto?

Porque en Andalucía se critica mucho, y con razón, a la conocida como ‘administración paralela’, pero la que conforman las universidades no tiene ningún desperdicio; desde las consolidaciones de empleo encubiertas, las contrataciones a dedo en los proyectos de investigación, a las empresas, fundaciones y demás creadas al amparo de la ‘autonomía universitaria’, nido de enchufados y amiguetes varios. Cualquiera que conozca un poco este ámbito sabe de lo que hablo.

Ha llegado la hora de que las distintas administraciones se tomen en serio las cuentas de las universidades españolas, que las fiscalicen y las analicen en profundidad y si hay que reformar las leyes para limitar eso de la ‘autonomía universitaria’ (no confundir con la ‘libertad de cátedra’), que se haga, pues no es normal que una universidad pueda gastar a su antojo sin dar explicaciones, de lo contrario seguiremos con el pozo sin fondo.

2 comentarios:

  1. ¡¡¡ A buenas horas !!!

    Claro que hay que hacer algo. Se perdió una estupenda oportunidad durante el gobierno de Aznar, cuando se sustituyó la LRE por la LOU, que luego fue modificada por el gobierno de Zapatero.

    Se han perdido años preciosos. Pero, en fin, mejor es pensar en aquello de "nunca es tarde si la dicha es buena".

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  2. En las universidades habrá enchufismo porque en este país esta todo podrido, pero en si no creo que sea un problema.
    Esa fea costumbre de asociar a publico con enchufismo, cuando vemos que ha sido lo privado lo que ha dado los mismos escándalos que lo publico.

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