lunes, 10 de abril de 2017

UN PARTIDO COMUNISTA PARA ILEGALIZAR…


Ayer se cumplían 40 años de la legalización del Partido Comunista, fue en la noche de  un viernes Santo de 1977 cuando el Gobierno de Adolfo Suárez autorizaba la inscripción del PCE en el Registro de Asociaciones Políticas del Ministerio de la Gobernación. Así se daba un paso más para la democracia plena en España, con el respeto y acatamiento de los comunistas a la España monárquica y a la bandera Nacional de todos los españoles.

Se iban poniendo los pilares de la democracia que iba llegando a nuestro País. Unos pilares que con el tiempo se han resquebrajado, pues el Partido Comunista y la izquierda radical no están siendo leales con el régimen constitucional español.


Y es que este es un Partido Comunista reniega de todo lo que sea España, desde el himno a los colores de la bandera, desde el escudo al Jefe del Estado; un Partido Comunista que no ha sido leal al compromiso adquirido (y obligado por Ley) de respetar esa misma ley y a las instituciones y símbolos del estado. Un Partido Comunista al que no le importa que se rompa España y que, de hecho, así lo defiende. Un Partido Comunista que aplaude y justifica a dictaduras como la cubana, la venezolana, entre otras muchas, y los más radicales hasta la de Corea del Norte. Un Partido Comunista que no condena atentados contra cristianos y que justifica los de los islamistas radicales. Porque los comunistas casi siempre encuentran justificación al terrorismo, claro, cuando es cercano a sus postulados.

Y ayer mismo muchos comunistas en Twitter utilizaban el hashtag #CarrilloTraidor para criticar al líder del PCE de la transición por aceptar la legislación vigente y comprometerse a cumplir con la misma. Algo que ahora el Partido Comunista también debería hacer,  y sino ser ilegalizado, porque hay razones para ello.

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