Se han publicado
durante estos días numerosas informaciones sobre las inversiones y estructura de
las distintas administraciones y sobre los sueldos de los empleados públicos,
incluidos los políticos. Y ha habido muchas sorpresas, y como podéis imaginar
estas sorpresas no han sido agradables.
Para empezar
que el número de entes y organismos públicos han pasado de 1.743 en 2003 a
2.050 una década después, en 2013; y para seguir porque en el año 2013 la cifra
de empleados públicos municipales ha crecido, y es que según las informaciones,
desde octubre de 2012 a diciembre de 2013, el total de asalariados municipales
en España creció en más de 17.000 personas. Ahí es nada. Y de otros entes no
existen datos, como las universidades, por ejemplo.
Y hablando de
salarios, ahí tenemos el ejemplo de los sueldos de los conductores de autobús
de la Empresa Municipal de Transportes de Palma de Mallorca, que salen a una
media de 59.276 euros anuales, ganando más que el propio alcalde de la Ciudad. Algo
que es más habitual de lo que parece, y sino que hagan públicos los sueldos en
el Ayuntamiento de Córdoba, donde muchos empleados de la empresa municipal de
limpieza (SADECO) salen por 3.000 euros al mes, o la Gerencia Municipal de
Urbanismo, que cuenta con unos sueldos elevadísimos, pese a que han sido
reducidos en estos últimos años. Y es que no es normal que un portero del
Ayuntamiento de Córdoba gane lo mismo que un grupo B de la Junta de Andalucía.
Ejemplos como
estos demuestran el cachondeo que ha existido en las distintas
administraciones, con la anuencia de los distintos gobiernos centrales, que no
se han preocupado por equiparar salarios, por limitar el número de empresas y
organismos públicos o el número de trabajadores de lo público. Aquí ha valido
todo, aquí vale todo y aunque se les llena la boca hablando de cambios y
mejoras, todo sigue igual, sigue valiendo todo.
