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lunes, 6 de enero de 2014

NOS HA DEVUELTO ALGO DE LA DIGNIDAD PERDIDA


Hay una persona que desde el sábado está acaparando admiración y agradecimientos. Se trata del redactor del canal de televisión Intereconomía Cake Minuesa, que dirige el programa “Daños Colaterales” y que acudió a la lectura del comunicado que leyeron los presos etarras puestos en libertad en cumplimiento de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la conocida como “Doctrina Parot”.

Y es que el periodista al finalizar la lectura del comunicado, y ante la imposibilidad de hacer preguntas a los etarras, se dirigió a estos preguntándoles si no tenían nada más que decir, si no pedían perdón. Os dejo el vídeo en el que increpaba a los etarras, merece la pena verlo si todavía no habéis tenido la ocasión.


Además ayer domingo tuve la oportunidad de escuchar al periodista de Intereconomía en el programa ‘Sin Complejos’, en una entrevista que le hizo el gran Luís del Pino y en la que Cake Minuesa explicó sus sensaciones y lo ocurrido en el antiguo matadero de Durango. Dijo que sintió miedo, sobre todo, cuando salió del antiguo matadero y se encontró cara a cara con familiares y amigos de los asesinos a quienes había preguntado por las víctimas minutos antes. "Éstos no sólo te miran, también te dicen cosas", apuntó. También añadió que su intención era la de intentar arrancar "la verdad de esta gente, cómo se sienten después de pasar por la cárcel, saber si querían pedir perdón a las víctimas". Confiesa que esperaba "un gesto de dignidad, suyo, de ellos, que pidieran perdón a las víctimas", pero no lo hicieron.

La verdad es que el periodista Cake Minuesa nos ha hecho un gran regalo de Reyes a muchos de nosotros, nos ha enseñado lo que es la valentía y decir las verdades a la cara. Por eso Desde el Caballo de las Tendillas le queremos dar las gracias, porque gracias a su actitud nos ha devuelto algo de la dignidad perdida.

lunes, 18 de junio de 2012

LOS ESPAÑOLES HEMOS DE CREER EN ESPAÑA



España vive una situación muy delicada al borde del rescate total de nuestra economía, no obstante, antes de proseguir he de indicar que España ya tiene experiencia en estas lides, pues fue la primera nación en declararse en quiebra pues el Rey Felipe II reconoció la bancarrota y,  a partir de entonces, se han sucedido bastantes, la última no muy lejana, tras la Guerra Civil. Desde el siglo XVI nuestro país se ha declarado en quiebra cada 50 años aproximadamente.

Pero hoy no quiero hablar de las quiebras de España, sino de la confianza, de la capacidad que tenemos los españoles de creer en nuestro País. ¿Cómo podemos pretender que se crea en España cuando nosotros mismo no creemos en ella?

Ejemplos hay muchos, seguramente insignificantes, pero calan en la sociedad y en los demás países, como, por ejemplo, el no poner la bandera española en los mítines de PSOE y PP. Envidia me ha dado viendo como en la campaña francesa tanto socialistas como populares colocaban su bandera presidiendo los actos.

España tiene un gran problema de credibilidad internacional, pero ese problema empieza aquí, pues no creemos en nosotros mismos. Es muy habitual escuchar críticas a nuestro País en cualquier ámbito, muchas sin fundamento, sólo con la intención de hacer daño. Las críticas serias son siempre positivas y deben ayudar a mejorar, pero el criticar por criticar lo hemos de desechar.

Y la estructura territorial del estado no ayuda en nada a la confianza. Somos el único país con esta forma de organización territorial, no tenemos una estructura unitaria, pero tampoco somos un estado federal y eso fuera de nuestras fronteras causa confusión, confusión que sólo ayuda a que se acreciente la desconfianza.

En mi opinión España ha de dar una imagen de unidad, de confianza, y para que nos vean así lo primero que hemos de hacer es creer en nosotros mismos, buscar los puntos de unión, tener el coraje y la responsabilidad de mejorar aquello que haya que cambiar, como la organización política del estado, y no tener como único punto de unión a la selección española de fútbol.