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viernes, 22 de marzo de 2013

HABRÁ QUE HACER ALGO



Publicaba ayer la prensa que la Presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre ha pedido que se eliminen las subvenciones públicas a los partidos políticos y modificar la Ley electoral para facilitar las listas abiertas.

Indicaba la señora Aguirre que "hay que regenerar la vida pública española" e insistió en "acabar con las listas cerradas" para que "el control sea de los ciudadanos a los políticos y no al revés". Un formato que ya ha rechazado el Partido Popular, pero en el que Aguirre insiste, al indicar que "ahora sólo es el jefe del partido el que tiene el poder"; según informaba Libertad Digital.

Asimismo señaló la Presidenta del PP madrileño que "las promesas que se hacen en campaña deben de ser prácticamente un contrato", insistiendo en que "el control" lo deben tener los votantes.

Suscribo todas las afirmaciones de Esperanza Aguirre, creo que es necesario, vital para la democracia, acometer estos cambios propuestos, aunque habría que ir más allá. En mi opinión se deberían establecer circunscripciones unipersonales, a fin de que los políticos estén más cerca de los ciudadanos que los han elegido y les rindan cuentas directamente, porque como hemos dicho en otras ocasiones no conocemos a nuestros políticos.

Es muy triste la afirmación de que "ahora sólo es el jefe del partido el que tiene el poder". El poder de un partido ha de estar en sus afiliados y simpatizantes. Son ellos los que han de elegir a los candidatos, a los miembros de las listas electorales.

Espero que Esperanza Aguirre lleve a la práctica estas propuestas, o al menos lo intente. Y la única forma de desarrollarlas sería presentándose a Presidenta Nacional del Partido Popular, muchos somos los que la apoyaríamos. La otra opción es abandonar el PP y fundar un nuevo partido, algo de lo que se viene hablando desde hace tiempo y que muchos también apoyaríamos. Lo que no puede hacer es lanzar estos mensajes y no hacer nada. Veremos.

martes, 8 de enero de 2013

SOBRE LA DEMOCRACIA INTERNA DE LOS PARTIDOS



Hace unos días Javier Arenas decía: "Sólo Zoido debe decidir los plazos para designar candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía". Estas palabras del dirigente popular me dieron mucho que pensar y constataron, una vez más, la poca democracia interna que existe en nuestros partidos políticos. Porque no solo estas manifestaciones se escuchan en el Partido Popular, sino que son habituales en la gran mayoría de las organizaciones políticas. Otro ejemplo es el de Rubalcaba diciendo que él decidirá cuándo se han de celebrar las primarias del PSOE.

Nuestra Constitución, en su artículo 6 preceptúa que la estructura interna y funcionamiento de los partidos políticos deberán ser democráticos; (en el mismo sentido el artículo 7 habla para sindicatos de trabajadores y asociaciones empresariales), cosa que parece no se cumple en las palabras del Sr. Arenas.

Lo que constatan estas manifestaciones es algo que ya sabemos, que los ciudadanos sufrimos, la falta de democracia interna de los partidos políticos. ¿Cómo queremos que exista una verdadera democracia en España cuando sus partidos no lo son?

En España los dirigentes políticos están acostumbrados a hacer de su capa un sayo, a hacer y deshacer a su antojo, y eso se hace palpable en sus declaraciones, como en las que he apuntado de Javier Arenas.

Además, los partidos políticos tienen numerosos órganos que se supone son los que deciden sobre las cuestiones importantes de la organización. En mi opinión, por ejemplo, deberían ser los afiliados del Partido Popular andaluz los que decidan cuando se ha de elegir el candidato a presidir la Junta o, en todo caso, la Junta Directiva regional; pero que sea el Presidente del PP andaluz el que decida esa importante cuestión no me parece lógico.

Hemos de erradicar estas prácticas de la política española. Los partidos políticos han de ser ejemplo de democracia, cosa que no ocurre actualmente. Al fin y al cabo los partidos son el reflejo de la sociedad, aunque haya una parte de la sociedad que no está conforme con estas actitudes.

En mi opinión, se debería exigir una democracia interna real en las organizaciones políticas, y una forma de conseguirlo sería, por ejemplo, la reforma de la Ley Electoral, estableciendo circunscripciones pequeñas y listas abiertas, en las que los candidatos tuvieran que dar la cara a sus electores. En estos casos los políticos defenderían ante su partido sus posiciones, existirían debates internos y más democracia, como ocurre en otros países de nuestro entorno.

Avanzar en la democracia interna también es avanzar en la vertebración de España, como pedía el Rey el pasado viernes. Es otra de las cuestiones pendientes de nuestro sistema.

lunes, 15 de octubre de 2012

LAS LISTAS ABIERTAS SÍ ES AVANZAR EN LA DEMOCRACIA


El Parlamento de Andalucía ha cambiado el Reglamento de la Cámara para aprobar el llamado “escaño número 110”, con el objetivo de dar la posibilidad de que los ciudadanos puedan participar en el pleno y/o comisiones del Parlamento a fin de defender sus iniciativas legislativas populares. Leído así parece fantástico.

Y más fantástico parece cuando lees las declaraciones del Presidente de la Junta. Dice el Sr. Griñán que <<con la puesta en marcha del conocido como escaño 110, Andalucía se convierte en "pionera y referente en transparencia y calidad democrática">>.

¿Pero qué es eso del escaño 110? Resulta que el artículo 111 del Estatuto de Autonomía de Andalucía permite que tanto los ciudadanos como los Ayuntamientos de la Comunidad Autónoma puedan iniciar el procedimiento legislativo presentando proposiciones de ley ante el Parlamento para que éste, si lo considera conveniente, las debata y apruebe pasando así a formar parte de nuestro ordenamiento jurídico. Cuando esta iniciativa la ejercen los ciudadanos son necesarias las firmas de al menos 75.000 ciudadanos, que gozando de la condición política de andaluces, conforme a lo dispuesto en el Estatuto de Autonomía, sean mayores de edad y se encuentren inscritos en el Censo Electoral vigente el día de presentación de la iniciativa ante la Mesa del Parlamento.

O sea Señor Griñán, que esto tiene truco, que lo único que se ha hecho es permitir que un representante de los firmantes de la iniciativa popular pueda participar en los debates del Parlamento, para defender la propuesta.

Bueno, esto puede considerarse un avance democrático, pero ¿qué ventajas conllevará? ¿será realmente útil?

Mire usted Señor Griñán, si queremos transparencia y calidad democrática hagamos una cosa, reformemos la ley, apostemos por las listas abiertas y circunscripciones más pequeñas, así sí se avanza en la democracia, así los ciudadanos conocerán a sus representantes y los representantes a los ciudadanos, porque no los conocen. Y me permito el atrevimiento de lanzarle una apuesta, seguro que no se sabe el nombre y apellidos de los 47 diputados que conforman el Grupo Socialista, porque ni usted conoce a sus representantes.

Con listas abiertas, con circunscripciones más pequeñas, sí se avanzaría en la democracia, porque los políticos se preocuparían por sus electores y no tanto por los jefes del partido. Los políticos darían la cara ante los ciudadanos para ser reelegidos.

Si queremos avanzar en la democracia, si queremos más transparencia, eliminen también la disciplina de partido (la disciplina de voto), que los políticos respondan ante los ciudadanos, no ante su partido.

domingo, 10 de junio de 2012

¿CUÁNTOS POLÍTICOS CONOCES?



Hoy como es domingo propongo un juego. ¿Cuántos políticos conoces? No, no me refiero a los Rajoy o Rubalcaba; Aznar, Zapatero y Suárez no cuentan, ¡Pujol tampoco!

Me refiero a los políticos que tú eliges en las elecciones, a los que tú votas directamente, a los que te representan en tu circunscripción. Imagino que sabes el nombre del alcalde de tu población, pero ¿conoces el nombre del primer teniente de Alcalde o del Vicealcalde? A ver, dime el nombre de 2 diputados de tu provincia ¿y dos senadores? ¡La cosa se complica!

¿Lo dejamos? No, mejor seguimos, que queda poco. A ver, a ver, dime el nombre del Presidente de tu Diputación, el de la Comunidad Autónoma es muy fácil, ¿no?, pero ¿y el nombre del vicepresidente de tu autonomía?, bueno, te lo pongo más fácil, dime el nombre de 2 diputados autonómicos, ¿no los conoces? Pero si seguro que los has votado y estás harto de ver su foto en la prensa. Por último, y Europa ¿cómo se te da?, ¿sabes que existe un parlamento europeo? Sí, claro, eso sí, pero dime el nombre de 3 eurodiputados.

Ciertamente es una pena. No conocemos a nuestros representantes, no sabemos el nombre de los políticos que representan nuestros intereses en las distintas cámaras representativas. ¿Quién tiene la culpa? Los ciudadanos tenemos una parte de ella, está claro, pero el sistema en general, y los políticos en particular tienen la mayor parte.

Actualmente los políticos para asegurarse un puesto en una lista han de llevarse bien con quien elija a esas personas, o pertenecer a una de las familias del partido de turno. Para ir en una lista y presentarse a unas elecciones simplemente te han de escoger, no se tienen por qué valorar méritos profesionales o personales, simplemente ser de la cuerda del que elige.

¿Y cuál es la solución? Pues no lo sé. Una de ellas más vinculación por parte de los cargos electos, que bajen al suelo, que se relacionen más con la gente y no solo con su círculo, que se den más a conocer y se preocupen de los problemas de las personas normales. Otra solución sería la de las listas abiertas, que al votar en unas elecciones pudiéramos hacerlo por las personas, no por las siglas. En esta situación  los políticos se preocuparían de ser conocidos, de ser cercanos a las personas, puesto que muchas personas votarían a la persona, no al partido de turno.

Si los políticos fueran más conocidos, posiblemente se valoraría más su trabajo y dedicación y no serían necesarias mediadas de reducción del número de escaños en los parlamentos, porque la ciudadanía sentiría que el trabajo de sus políticos es útil y redunda en beneficio de la Sociedad.