Ayer, mientras comía, escuché las declaraciones de
Elena Valenciano, dirigente del Partido Socialista, y casi me atraganto. Pide
la Sra. Valenciano la comparecencia del Sr. Dívar, Presidente del Tribunal
Supremo, para que dé explicaciones ante el Congreso de los Diputados por los
gastos de viajes y cenas abonados a cargo del Alto Tribunal; si no
compareciera, dice la líder socialista, el PSOE pedirá la dimisión de Dívar.
Explicado así parece correcta la actitud de los
socialistas, creo que es bueno y debería ser algo normal, que se dieran
explicaciones ante el Congreso de los Diputados ante la mínima sospecha de que
algo no ha funcionado o no se ha hecho correctamente, más cuando se trate del
gasto del presupuesto público.
Pero me indignan los comentarios de la Sra.
Valenciano porque el PSOE ha vetado la comparecencia del Sr. Chaves y del Sr.
Griñán en el Parlamento andaluz, para que den explicaciones por el escándalo de
los ERE en Andalucía.
¿Y ésto cómo se come?
La actitud de los políticos de este País en general,
y de los socialistas en particular, es de traca, ¿piensan que los ciudadanos
somos tontos?, ¿que no nos damos cuenta de estos detalles? De verdad que no lo
comprendo. La falta de criterio y objetividad dejan la credibilidad de la clase
política bajo cero, como bien apuntaba Antonio Novo (@novomedinilla)
en Twitter.
Lo triste es que esta hipocresía de los políticos no
solo se observa en sus palabras, también en sus hechos, en sus actitudes, ¿qué
me dicen de Sánchez Gordillo? resulta que el defensor de la clase obrera, de
los trabajadores, ha viajado a Venezuela en primera clase, a 6.000 € el
billete, y como éste los ejemplos que se quieran.
Ante este tipo de actitudes, ante el doble rasero de
los políticos, los ciudadanos debemos rebelarnos. Hemos de denunciar estos
métodos, hemos de exigir que se destierren de la política.