Pues sí, al final no se acabó el mundo. Ayer fue un
día normal, como todos, así que ni calendario Maya, ni apocalipsis, ni nada de
nada. Vamos, ¡qué nos quedamos como estamos!
Y pensándolo bien en algunos aspectos habría venido
bien eso del fin del mundo, apocalipsis o como quieran llamarlo. ¿Qué por qué?
Pues por varias razones:
- Al final Cataluña no se habría independizado. Vaya chasco para el amigo
Mas. Tanto liarla para nada…Habría desaparecido el Partido Socialista Obrero “Español”. Que mira, no
habría estado mal al fin y al cabo. Y además, el PSOE habría dejado de gobernar
en Andalucía, después de treinta años en el poder.
- Ya, de paso, se habría acabado con las dictaduras que oprimen a tanta
gente. Especialmente la dictadura cubana y la de Corea del Norte, de la que tan
poco se habla.
- También ETA habría desaparecido, esta vez de verdad.
- La Ley de Tasas Judiciales del amigo Gallardón habría tenido poco recorrido
y, además, no habría entrado en vigor la reforma del Poder judicial que ha
aprobado hoy el Consejo de Ministros (que a lo mejor se ha reunido en el búnker
de Moncloa, por si acaso), reforma que interfiere más aún en la intervención
del Poder judicial por los otros poderes del Estado, de una forma alarmante.
- Se habría acabado el despilfarro en este País y se habría acabado el
Sistema y la casta que vive de él.
- España habría desaparecido sin pedir el famoso rescate y ¡se habría acabado esta maldita crisis!
Seguro que hay muchas más cosas que añadir y que
nos habrían alegrado la llegada del fin del mundo, por lo que estáis invitados
a añadirlas.
Por otro lado lo negativo de que hubiera llegado el
fin del mundo es que no estaríamos leyendo estas líneas, ¡ni disfrutando de lo
bonita que es la vida! Así que mucha suerte en el Sorteo de Navidad y a pasarlo
lo mejor posible en estas Fiestas. Al final, aunque tengamos que soportar todo
lo negativo que tenemos me alegro de que no haya llegado el fin de mundo,
tenemos muchas cosas por hacer, hay mucho futuro por delante.