El anuncio de abdicación del Rey Juan Carlos ha traído a la arena
política el debate sobre la forma de estado que debe regir en nuestro País, y
aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid un sector de la izquierda está
exigiendo la convocatoria de un referéndum para que los ciudadanos decidan si
quieren continuar con la actual monarquía o prefieren la república.
Esa petición, como todos sabéis, la están liderando partidos políticos
como Izquierda Unida y el reciente Podemos, que por cierto este fin de semana
también se manifestaba, junto a los proetarras de EH Bildu, por el derecho a
decidir del País Vasco, en la cadena que se organizó entre las Vascongadas y
Navarra. Y es que parece que a los líderes de estos partidos les gusta mucho
eso de que la gente decida, pero eso sí, en sus organizaciones mejor que no
haya opinión.
Porque según publicaba ayer el diario El País, las bases de Podemos se
han enfrentado a los fundadores de la organización y les han reclamado
democracia interna e Izquierda Unida en Córdoba, según informaba El Día de
Córdoba, ha desechado las primarias para elegir su candidato, a la alcaldía de
la Ciudad de los Califas, en las próximas elecciones municipales. Cuanto menos
curioso.
Ahí teníamos a Cayo Lara hace unos días diciendo que había que “elegir
entre monarquía o república; o entre monarquía y democracia”, pero que no
celebra primarias para elegir candidatos a las municipales. Y a los individuos
de Podemos, a los que se les llena la boca exigiendo que hable y decida el
pueblo, pero que no aplican eso mismo en su casa.
Sí, ahora se me dirá que Podemos sí tiene democracia interna; y es
verdad, algo tiene, pero no la que exigen a los demás. Igual que los comunistas
de Izquierda Unida. Y es que a esta gente se le llena la boca pidiendo,
exigiendo, pero a la hora de la verdad son la misma casta, porque hacen lo
mismo que lo que critican.
