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sábado, 8 de octubre de 2016

RECORDANDO EN DECDLT… SE VISTEN DE LAICISTAS PERO BUSCAN OTRA COSA

Los sábados recordamos en Desde el Caballo de las Tendillas y como el tiempo pone a cada uno en su sitio os traemos este artículo publicado en julio de este año, en el que hablábamos de la asistencia del Alcalde de Cádiz a actos del Ramadán. Ayer rechazaba la invitación a la procesión de la Virgen del Rosario, Patrona de Cádiz. Está claro lo que busca esta gente…

lunes, 13 de junio de 2016

LAICIDAD ANTICATÓLICA…


Que la izquierda de este país es revanchista es algo que ya sabemos; y también sabemos que muchos símbolos de nuestra cultura y de nuestra sociedad les molestan, cuando no los odian directamente. Y esto mismo lo hemos podido comprobar esta pasada semana en los dos principales partidos de izquierda de nuestra Nación (palabro que tampoco les gusta mucho, salvo que ellos sean los que le den el significado…), me refiero a la felicitación que tanto PSOE como Podemos, Izquierda Unida ya no cuenta, han dedicado a la comunidad musulmana, por la celebración del Ramadán.

martes, 8 de julio de 2014

sábado, 24 de mayo de 2014

ESPAÑISLAM: CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE, por @PepeWilliamMunn

Hoy publicamos una nueva colaboración del amigo de Desde el Caballo de las Tendillas, José Quijada, espero que sea de vuestro interés y que paséis un buen día de reflexión.


Desde la llegada de ese trampantojo que tenemos por democracia, partidos políticos y medios de comunicación nos bombardearon e inocularon de ilusiones vanas, haciendo creer a la mayor parte de la sociedad que su llegada sería la panacea de todos los males, la solución a toda desigualdad, el ungüento amarillo que daría lugar a una España mejor, libre de rencores pasados y más justa. Nos engatusaron con el “Habla, pueblo, habla” y el poder de las urnas, de la misma manera que se convence y contenta a un niño comprándole unos chuches. Con el paso del tiempo, los partidos políticos se hicieron los dueños incontestables y omnímodos del chiringuito democrático, creando una gigantesca administración que es una red clientelar encubierta, y adulteraron al poder judicial, nombrando directamente a sus miembros, lo que significa el secuestro total del Estado democrático. Desmembraron a España en 17 reinos de taifas, creando sus 17 gobiernos, sus cajas de ahorro, sus televisiones autonómicas y sus embajadas en el extranjero, con la transferencia de la educación a cada una de ellas, lo que ha significado la puntilla final a la unidad de la patria, pues el germen de odio a España es ya irreversible. Se ha autorizado el triunfo del terrorismo, permitiendo que Bildu se haya instalado en la administración de Vascongadas, y la libertad de sus terroristas, sin entrega alguna de armas ni arrepentimiento. Se ha alimentado el éxito del independentismo catalán por la condescendencia e inacción de gobierno y oposición, facilitándoles el proceso secesionista en lugar de aplicar los mecanismos del Estado de Derecho. Se ha permitido que la crisis económica sea mucho más mortífera en España, por no aplicar las medidas oportunas a su debido tiempo. Nos han obsequiado con toda clase de vilezas, corrupciones, traiciones y miserias a cambio de un voto; es decir, a cambio de nada porque los partidos políticos no cumplen sus programas electorales, por lo que la papeleta vale lo mismo que si se deposita en la basura. Sólo les preocupa vivir como reyes a costa del resto de españoles y mantener a salvo su privilegiada posición.

A pesar de la gravedad extrema de todo lo expuesto, temo que aún mayor trascendencia y peligro –por su inminencia- es el problema del islamismo en España, el cáncer más extendido y que amenaza metástasis, si es que no es ya incurable, insanable en la achacosa piel de toro española. Según el último estudio demográfico de la población musulmana en España, llevado a cabo por el Observatorio Andalusí y referido a fecha del 31 de diciembre de 2013, 1.732.191 musulmanes residen en nuestra patria, con 1.200 mezquitas distribuidas por todo el territorio español. La inmigración musulmana ha transformado la sociedad española. Nuestra cultura nativa es descartada como irrelevante y el cristianismo arrinconado. Valores como “libertad de religión” se llevan al extremo en detrimento de nuestra “libertad de expresión”, que nos es robada porque “no es justo para los inmigrantes”, que tienen prioridad sobre la población originaria. Ellos no se adaptan, imponen sus normas y religión y nosotros debemos asumirlo y doblegarnos en nuestra propia nación.

Hay que destacar el casi medio millón de musulmanes que habitan en Cataluña y que  están siendo parte importante en su proceso secesionista, como reconoce “The New York Times” con un cristalino titular: “Los inmigrantes han ayudado a Cataluña a separarse de España”. El reciente informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos, considera a Cataluña como el núcleo más peligroso del islamismo en Europa. Así, un informe secreto del ex embajador Eduardo Aguirre fechado en octubre del 2007, decía: “La alta inmigración, tanto legal como ilegal, desde el norte de África, así como de Pakistán y Blangladesh, hace de esta región un imán para reclutar terroristas”. Lo demuestra que el jefe de los paquistaníes de CIU es un islamista radical (Khalid Shabaz) que fue detenido en 2011 por la Policía por estafa y falsificación de documentos, ocupando el número 79 en la lista de Artur Mas a las autonómicas de 2012, y está considerado por las Fuerzas de Seguridad como un “paquistaní de ideología extrema”. Estos islamistas radicales son recoge votos entre los cientos de miles musulmanes instalados en Cataluña. Por eso el separatismo catalán ha priorizado la migración magrebí sobre la latina, para que les ayudase en su proyecto de construcción nacionalista. Ya sabemos por qué el 30% de la población musulmana de España vive en Cataluña, siendo la región europea con mayor proporción. Desde el Gatestone Institute se habla ya de la República Islámica de Cataluña.

Pero no sólo los nacionalistas catalanes se unen a los a los musulmanes para destruir España, también la izquierda y su cristofobia se apoya en ellos para destruir toda raíz cristiana, como demuestra que la Junta de Andalucía, en manos de PSOE-IU, pretende expropiar la Mezquita-Catedral de Córdoba, propiedad de la iglesia desde Felipe IV, donde una cédula real del año 1659 reconocía al obispo como “dueño legítimo”. Está históricamente comprobado que la izquierda y los nacionalismos se alían con todo lo que sea anti España, con todo lo que les permita y ayude destruir la España milenaria y cristiana. Son los nuevos Conde Don Julián y Obispo Don Oppas, que traicionaron a España permitiendo la invasión musulmana. Quieren borrar y anular las gestas de Don Pelayo, El Cid, Fernando III El Santo, Jaime I El Conquistador, los Reyes Católicos y tantos héroes que han derramado su sangre por España y forjado la gloriosa historia de nuestra patria; quieren desandar casi ocho siglos de Reconquista cristiana y española ante el invasor Islam; quieren, en definitiva, matar a España porque ha sido, históricamente, el muro contra el que se ha dado de bruces el islamismo.


A pesar de los negros nubarrones que se ciernen sobre España y su fatal destino tal vez ineluctable, me quedo con los versos de Fernando de Herrera, escritor español del Siglo de Oro apodado “el Divino”, que en su poema “Por la Victoria de Lepanto”, escribía: “¿Quién contra la espantosa (amenaza turca) tanto pudo? El Señor, que mostró su fuerte mano por la fe de su príncipe cristiano y por el nombre santo de su gloria, a su España concede esta victoria…”.

jueves, 8 de mayo de 2014

AUNQUE LO VISTAN COMO QUIERAN


Hay un sector de la izquierda, en el PSOE menos, pero muy numeroso en Izquierda Unida, al que le mola eso del islamismo. No sé realmente el porqué, si es porque esa religión la consideran interesante, porque les atrae la cultura musulmana, porque está de moda o, simplemente, por ir contra la religión católica, que es lo que me imagino.

Y esta gente no duda en expresarse públicamente a favor de los musulmanes y de paso atacar a los católicos, olvidando que esta, la católica, es la religión mayoritaria en España y que nuestra cultura hunde sus raíces en el cristianismo. También olvidan, u obvian, que un sector del islamismo cada día es más radical y que su único objetivo es imponer su religión a toda costa y acabar con los infieles, encontrándose también los comunistas en ese grupo. También olvidan que los ultras musulmanes fueron los responsables del atentado más sangriento y grave ocurrido en Europa, el 11M, según la versión oficial que ellos mismos defienden, aunque algunos la pongamos muy en duda.

El caso es que ya se han quitado la careta y estos días el senador cordobés de Izquierda Unida, José Manuel Mariscal, que parece que se ha recuperado del vapuleo que le dio el Ministro de Justicia hace unas semanas sobre este mismo tema, decía que una vez expropiada la Mezquita – Catedral de Córdoba, debería considerarse el culto musulmán en la misma. ¡Por fin hablan claro! O sea, que ni tema de laicidad, ni de ateísmo, ni interés público ni nada de eso, esta gente de Izquierda Unida lo que quiere es expropiarle la Catedral de Córdoba a los cristianos para dársela a los musulmanes, ¡que dejen de engañarnos!

Queda claro, pues, que el único objetivo de la coalición de Izquierda Unida, apoyada por una parte del PSOE, entre otros, es la de atacar a la Iglesia Católica, ni laicidad ni ateísmo, solo odio a todo lo cristiano, aunque lo vistan como quieran.

miércoles, 8 de enero de 2014

PAPÁ, ¿QUÉ FUE DE ESPAÑA?, por @PepeWilliamMunn

Publicamos una nueva entrada de José Quijada Rubira, amigo de Desde el Caballo de las Tendillas, esperamos que en este 2014 sean muchas las colaboraciones de nuestros lectores y amigos.


Hispania, solar histórico de España, es muy anterior a Castilla y Cataluña, Andalucía y Galicia, León y Aragón. Es hechura de Roma tras 200 años de guerra con Cartago y las tribus peninsulares. La diócesis de Hispania fue pieza clave del Imperio hasta la caída de Roma. Tuvo entonces que forjar su propio destino, pero siempre, salvo en los fugaces regímenes islámicos, sus reinos tuvieron como norte político la unidad y la raíz de su civilización: Roma y la Cruz. Tras ocho siglos de lucha contra los musulmanes, los Reyes Católicos lograron la total unidad en 1492. Tras el descubrimiento de América, en los reinados de Carlos I y Felipe II dominamos el mundo como nadie antes lo había conseguido, con “El Imperio en el que nunca se ponía el sol”. A pesar de que nuestra fortaleza fue disminuyendo paulatinamente, siempre mostramos orgullo, grandeza, valentía y honor, incluso cuando nuestros gobernantes nos abandonaron, como el triste, vil e infame episodio de Carlos IV y Fernando VII vendiéndonos a Napoleón. Superamos ruindades y mezquindades, tragedias y guerras que amenazaron nuestra identidad, nuestra historia, nuestro ser. Sin embargo, toda esa gloria, toda esa forja de España a través de tantos siglos y esfuerzos ha desaparecido en menos de cuatro décadas, dinamitada por la propia España desde dentro, sin ayuda de ningún enemigo externo. Todo empezó con una mal llamada democracia y una Constitución que permitía el fin de la milenaria España, facilitando los resortes para su desintegración total. Bastan unos cuantos ejemplos actuales para percibir que España, como tal, pereció hace ya algún tiempo. Veamos:

-Simposio que se celebra en Barcelona (12, 13 y 14 de diciembre de 2013), bajo la tutela del presidente de la Generalidad, Arturo Mas, titulado “España contra Cataluña”, permitiendo el Estado español ser agredido, insultado y manipulado desde dentro, sin utilizar ninguno de los medios legales existentes, ejemplo de la inexistencia de España. ¿Acaso creen que este dislate se permitiría en cualquier nación civilizada? Y solo es el inicio de una secesión que ya existe realmente en la práctica y que falta plasmar en un papel para darle curso legal.

-Lo mismo ocurre en Vascongadas, con los terroristas ocupando la mitad de las instituciones y gobernando a su aire, saltándose el Estado de Derecho de manera permanente, demostrando que está aniquilado, que es recuerdo. Es la ley de los asesinos de ETA la que impera en esos lares, extorsionando y atemorizando a los que no comulgan con sus ideas. Nadie se atreve siquiera a discutirlos. Es la ley del más fuerte, la ley del terror.

-La puesta en libertad de decenas de asesinos, terroristas y violadores por una sentencia del Tribunal de Estrasburgo que solo se refería a un caso en particular y que el sedicente gobierno español, con la connivencia de la adulterada justicia, ha extendido a todos para seguir un ominoso “proceso de paz” convenido con la oposición, tratando de justificarlo poniéndose estupendos con una legalidad que han conculcado y hollado con la suelta de tales alimañas.

-Desandando el camino recorrido, los musulmanes están reconquistando España y son más de 1.700.000, de los que casi medio millón viven en Cataluña, con el peligro que supone la cantidad de yihadistas que hay entre ellos, como se comprueba con las numerosas detenciones que se han producido. Además, lejos de aceptar las costumbres del territorio donde se encuentran, exigen e imponen sus hábitos con el consentimiento de autoridades y partidos políticos, en especial de la izquierda que los utiliza para su beneficio sin importarles el daño que ocasionan a la población indígena.

-La balcanización absoluta de España en 17 reinos de taifas, con sus correspondientes reyezuelos que, extasiados en su trono de plastilina, nos exhortan cada año con delirantes discursos que únicamente buscan la desmembración de la nación y el mantenerse en el poder el máximo tiempo posible, utilizando cualquier método, aunque sea ruinoso para la taifa que dicen representar. Casos como Andalucía (la más pobre y con más paro de Europa), Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias o Extremadura son sangrantes.

-Partidos políticos y sindicatos que no son otra cosa que gigantescas centrales eléctricas del enchufismo y la sinecura, que han adulterado la imprescindible independencia del Poder Judicial para perpetrar toda una tela de araña de corrupción que se expande por toda España, sin que nadie –salvo honradas excepciones- ponga coto a tanto latrocinio. Ambos, partidos y sindicatos, han desmantelado la democracia creando un tinglado para vivir del resto de los españoles, una nueva casta donde no existe el mérito y la valía y sí el dedazo y el vasallaje más indigno y deshonroso.

-Una persecución de todo lo español, especialmente de una izquierda que siempre ha demostrado su fobia (valga como botón de muestra la crisis de Gibraltar, posicionándose con el gobierno británico), desvirtuando la gloriosa historia de España hasta límites delirantes y renegando de todos sus logros, inoculando el odio desde hace décadas al transferir toda la educación a cada una de las autonomías, que inventan una historia según su conveniencia. La derecha, indolente y cobarde, no trata de combatir este discurso antiespañol, mostrando una desidia repugnante ante tanto insulto y falacia, ejemplo de la perniciosa relatividad y falta de valores que se ha instalado en la sociedad de manera irreparable.

-Por último, por si faltaba algo en la descomposición de España, una monarquía salpicada de escándalos y en estado de descomposición absoluta, con varios de sus miembros imputados y un Rey en sus horas más bajas que, a pesar de su lamentable proceder en los últimos años y de su decadencia moral y física más absoluta, no reniega de sus privilegios y, obcecado, se abraza a la Corona en lugar de dejar paso a su heredero, tal vez el único válido de toda la familia, para intentar salvar la desesperada situación.

Francisco de Quevedo, con sus ojos perspicaces, manifiesta su dolor por España en este asombroso soneto que parece realizado para tan funesta ocasión: “Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados, de la carrera de la edad cansados por quien caduca ya su valentía…Y no hallé cosa en que poner los ojos que no fuese recuerdo de la muerte”. Las futuras generaciones preguntarán, al no encontrar nada, ¿qué fue de España?

martes, 12 de marzo de 2013

PASOS LENTOS, PERO FIRMES





Ayer publicaba la prensa cordobesa, concretamente El Día de Córdoba, que se ha puesto en marcha el proyecto "Córdoba Halal", con el objetivo de atraer turistas musulmanes a Córdoba y su provincia, iniciativa promovida por la Junta Islámica de España y el Patronato Provincial de Turismo.

Considero esta una gran idea, que puede atraer muchos visitantes a Córdoba. Ideas como esta son las que necesita nuestra Ciudad, nuestra Provincia.

Igual que la solicitud que hace unas semanas hacía el Ayuntamiento a la Junta de Andalucía solicitando su autorización para que en la Sinagoga de nuestra Ciudad se puedan celebrar bodas judías. Algo que también supondría un aumento de visitantes a Córdoba.

Estas son las iniciativas que ha de proponer la administración, las que se han de fomentar. Igual que la propuesta para el hermanamiento entre Córdoba y la capital italiana. Ya lo hemos analizado en otras ocasiones, una vez puestos los pilares por parte de las instituciones es la iniciativa privada la que ha de recoger el guante, y en estos proyectos se han de implicar, han de participar activamente y coger el testigo.

Desgraciadamente Córdoba no tiene una industria importante, y a falta del sector industrial ha de ser el sector servicios el que sea la locomotora de nuestra economía. Y los cimientos los tenemos.

Tenemos una Ciudad monumental, reconocida internacionalmente; y tenemos una Provincia por descubrir, llena de contrastes y de bellos parajes. Repleta de historia.

Si la iniciativa privada se lo toma en serio, con la ayuda adecuada por parte de las distintas administraciones, Córdoba y su provincia pueden despegar, de una vez, en el aspecto turístico.

Tenemos que dejar de ser una Ciudad de un día, tenemos que dejar de tener una Provincia casi desconocida. Hemos de conseguir que se visite Córdoba, que se visiten sus pueblos. Y creo que, por fin, se están dando los pasos adecuados, pasos lentos, pero firmes.