Pues
ya pasó el 25 de noviembre, ya se realizó el experimento del Sr. Mas, ¡y se ha
estrellado! Los catalanes le han dado la espalda a su proyecto separatista.
Unos lo han apoyado, pero se han ido con los originales (Esquerra Republicana
de Catalunya y la Candidatura de Unidad Popular), ERC ha multiplicado por dos
su presencia (de 10 ha pasado a 21) y entra en el Parlamento catalán el partido
extremista del CUP, con 3 escaños.
Y
en el lado contrario Ciudadanos, que ha multiplicado por tres su presencia (los vencedores morales de estas elecciones), pasando
a 9 escaños y el Partido Popular aumenta un escaño, llegando a 19.
En
el medio queda el Partido Socialista de Cataluña que pierde 8 escaños, pasa de
28 a 20 (éstos también se han de plantear cambios y dimisiones), e Iniciativa
per Catalunya (IU), que pasa de 10 a 13 diputados.
Volviendo
a los grandes perdedores de la noche, Convergencia i Unió ha pasado de 62
diputados a 50. El batacazo ha sido importante. El desafío de CIU a España, a
la Constitución, se ha estrellado. Al final le salió mal la jugada, no se ha
cumplido lo que comenté en el artículo “CIU se radicaliza, para ganar votos”,
al final los catalanes le han dado la espalda, no le han dado a Mas la mayoría
absoluta que pedía para lanzar el desafío al Estado.
Mas no presentará la dimisión, pero debería. Este resultado, además, va a
conllevar muchos problemas internos a la coalición de CIU, pues los
representantes de Unió Democrática intentarán pasarle factura al President Mas.
Vienen tiempos difíciles para esta coalición.
CIU
podría gobernar con ERC, pero también podría hacerlo con apoyos puntuales del
Partido Popular, cosa que tampoco me extrañaría, pues como he dicho en otras
ocasiones el PP estará dispuesto a echar una mano a CIU a cambio de que éstos
le ayuden en “Madrit”.
Al
Señor Mas habrá que recordarle eso de que los experimentos se hacen con
gaseosa, que la gente prefiere a los originales y, a la hora de elegir, se van
con ellos, como ha ocurrido en estas elecciones. Las opciones de la política
catalana son: o que CIU gobierne con ERC o gobierne con apoyos puntuales del
PP, o volver a convocar elecciones ante la imposibilidad de llegar a acuerdos
de gobierno. Ya veremos, en Cataluña nunca se sabe, lo que sí se sabe es que
Mas se ha estrellado.