Ayer
el ex Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presentaba su
primer libro de memorias, titulado ‘el Dilema’ y acompañado del subtítulo ‘600
días de vértigo’. Las palabras que ha elegido ZP ya llaman la atención, la
palabra dilema, que significa en su segunda acepción “duda, disyuntiva”; y la
palabra vértigo, que también cuenta con varias acepciones, entre ellas
“turbación del juicio” y “sensación de inseguridad y miedo a precipitarse desde
una altura o a que pueda precipitarse otra persona”.
Visto
lo visto podríamos decir que los 600 días de Zapatero se pueden resumir como un
gobierno de dudas, de disyuntivas, de turbación del juicio y de inseguridades.
Al menos hemos de reconocer que el ex Secretario General del Partido Socialista
Obrero “Español” es sincero.
Eso
sí, en su defensa el Sr. Zapatero decía que "debo y quiero recordar que
mantuve intacto el sistema sanitario y las prestaciones públicas. Que mantuve
intactos todos los derechos y el sistema público educativo y que seguí
incrementando las becas”, además también indicó que mantuvo “intactas” las
ayudas a la dependencia o las prestaciones por desempleo, según informaba El Confidencial.
Y eso está muy bien, pero lo que estamos viviendo actualmente tiene su origen
en esa época y se lo debemos, en gran parte, al gobierno de Zapatero.
Además
añadía que no hubo “ni engaño ni ocultación ni nada de nada”, y ahí también
lleva razón D. José Luis Rodríguez, y es que en su etapa al frente del Gobierno
de España no hubo nada de nada y lo único que dejó a este País fueron deudas,
paro, pobreza y recesión.
Pero
ahora quiere vender que fue un político entregado a España, que lo hizo todo
buscando nuestro bien y un futuro mejor. Es verdad que en algunas cosas acertó,
pero como diría mi abuelo, Zapatero estaba errado con h.
