Ayer el Fútbol Club Barcelona, un Club creado por
un suizo (Hans-Max Gamper) y en el que fundamentalmente jugaban jugadores
extranjeros, por eso nació en la Ciudad Condal el Español de Barcelona, pues el
“Club Football of Barcelona” no permitía a jugadores españoles (incluidos los
catalanes), emitió un comunicado que me llamó mucho la atención. Este
comunicado dice lo siguiente:
"El
FC Barcelona quiere reivindicar de manera enérgica la lengua catalana y el
modelo de inmersión lingüística vigente en Catalunya en los últimos 34 años.
La lengua, como nuestro Club, es un elemento de integración que permite identificarse con el país, al margen de procedencias y sensibilidades. La lengua catalana y su enseñanza en las escuelas forma parte de nuestra identidad y es un elemento esencial para la cohesión social y la convivencia de nuestro pueblo.
Por este motivo, el FC Barcelona se pone al servicio del país, como ha hecho a lo largo de su historia, para defender nuestra cultura y nuestra identidad".
La lengua, como nuestro Club, es un elemento de integración que permite identificarse con el país, al margen de procedencias y sensibilidades. La lengua catalana y su enseñanza en las escuelas forma parte de nuestra identidad y es un elemento esencial para la cohesión social y la convivencia de nuestro pueblo.
Por este motivo, el FC Barcelona se pone al servicio del país, como ha hecho a lo largo de su historia, para defender nuestra cultura y nuestra identidad".
Tras leer el comunicado aluciné, aunque para nada
me sorprendió. ¿Qué pinta una institución como el FC Barcelona metiéndose en
estos temas? ¿No es consciente este Club que tiene más aficionados en el resto
de España que en Cataluña? ¿Cuántas camisetas vende el Barça en el resto de
España?
Durante muchos años fui culé, (es lo más normal
habiendo nacido en Cataluña), pero desde hace unos años dejé de ser seguidor de
este Club, desde que el Presidente Laporta quitó la bandera de España de su
sede social. Si no quieren a mi bandera tampoco me quieren a mí, al ser
español.
Creo que los aficionados del FC Barcelona que se
sientan españoles deberían exigir a su Club que no se meta en política, que la
deje al margen y, en caso contrario, dejar de seguir estos colores. El Barça ya
ha tomado partido, ahora le toca a sus aficionados.
