Jaime Mayor Oreja va a apartarse, según parece, de
la primera línea de la política. Así lo hacía ayer público el Partido Popular
en un comunicado, diciendo que el Sr. Mayor Oreja no va a ser cabeza de lista
en las próximas elecciones europeas.
Se podría decir que Mariano Rajoy con Jaime Mayor
Oreja ha acabado la purga para quitarse de en medio a todo aquel que le pudiera
molestar. Ya se han ido, entre otros, Zaplana y Acebes, María San Gil, Rodrigo
Rato, Álvarez Cascos, Santiago Abascal, Ortega Lara, Alejo Vidal Quadras; y a
medias Esperanza Aguirre. Ya se han quitado de en medio a todos los que podían
molestar, a todos lo que podían plantarle cara a Rajoy o, simplemente, hacerle
sombra. ¡Y parecía tonto!, como diría el castizo.
¿Y ahora quién queda?, ¿qué referencias le quedan
al Partido Popular de hace unos años? Pues queda el propio Rajoy, el ‘Niño de
la alternativa’ (Javier Arenas) y poco más, Arias Cañete y Ana Pastor, bueno, ¡y
Montoro!…
Creo que es un error, creo que se van a arrepentir
de esta limpia que no lleva a ninguna parte, bueno, sí, a la de la pérdida de
votos y a que un sector muy importante de su masa social no se sienta
identificado con la actual dirección nacional.
¿Es Rajoy el responsable o lo son los que rodean al
jefe y lo abducen? Aunque habrá un poco de todo, creo que es el propio Rajoy el
responsable de esta situación. Y el único objetivo que veo en esta especie de
limpia es intentar hacerse con el control absoluto del Partido, haciendo algo
que ya está más que inventado, rodearse de gente mediocre para que sea el jefe
el único que sobresalga entre tanto segundo espada. Mal camino lleva el Partido
Popular, porque esto es pan para hoy pero hambre para mañana, Rajoy se está
equivocando.
