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jueves, 20 de junio de 2013

¿TAN DIFÍCIL ES PONERSE DE ACUERDO?


Hace unos días mi mujer me decía que estaba dedicando bastantes artículos a la crisis y a la necesidad de reformar el Estado y sus instituciones y que tal vez los lectores del Blog se podían empezar a cansar. Yo le contesté que últimamente todo es crisis, que la crisis lo invade todo y que estoy muy preocupado por el futuro de España. No obstante, como ella es la primera de mis seguidores, habrá que hacerle caso.

Y me ha echado una mano la portavoz del Partido Socialista Obrero “Español”, Soraya Rodríguez, que ayer en el Congreso de los Diputados le decía a la Vicepresidenta del Gobierno que solo los jóvenes del Partido Popular se pueden pagar la carrera. Ahí queda eso.

En una pregunta sobre becas, que derivó hasta el tema de los sobresueldos de los populares (mezclando churras con merinas…), dijo la diputada socialista que los del PP son unos privilegiados, porque pueden pagar las matrículas universitarias.

Y yo me pregunto, ¿y es que los socialistas no pueden pagar las matrículas universitarias y los colegios de sus hijos? Para empezar la señora Rodríguez tiene matriculados a sus dos hijos en el Liceo Francés, colegio que imagino cuesta una pasta. Pero no solo la portavoz del Grupo socialista del Congreso, la mayoría de los hijos de los dirigentes socialistas asisten a colegios y universidades privadas, algo que me parece muy bien, pero que luego no digan las tonterías que dicen.


Pero volviendo a lo importante, al fondo del asunto, yo creo que la política de becas de este País se ha de reformar, se ha de mejorar. Para empezar porque en algunos casos se produce fraude, es decir, reciben becas personas que mienten respecto a su situación económica real. Y por otro lado, porque como bien dice la Vicepresidenta del Gobierno, se ha de premiar el mérito y la capacidad, no solo se han de tener en cuenta criterios económicos (como ocurre hoy en día) en su mayor parte, también se han de valorar los resultados académicos, se ha de fomentar la cultura del esfuerzo. ¿Tan difícil es ponerse de acuerdo?

jueves, 25 de abril de 2013

¡¡QUIERO LIBERTAD!!


Ayer la escuela católica concertada se manifestaba en Andalucía, secundando un minuto de silencio en defensa de la enseñanza concertada y de la libertad de elección de centro de las familias.

Y es que la Junta de Andalucía, amparándose en la disminución del número de alumnos, se ha apresurado a retirar las subvenciones a algunos centros concertados, dando prioridad a la enseñanza pública respecto a otras opciones educativas, lo que provocará el cierre de líneas en estos centros con la consiguiente imposibilidad de elección de los padres y el despido de profesorado de colegios concertados.

Siempre he defendido la libertad de elección. Quiero que las familias puedan elegir, con libertad, la educación que quieren para sus hijos. Me da igual que el centro educativo sea público, sea concertado religioso, concertado laico o privado, ¡con lo bonita que es la libertad!

Y el comentario de que el que quiera un colegio que no sea público que se lo pague no me vale, pues las familias que llevan a sus hijos a colegios concertados o privados pagan sus impuestos como todas y, en algunos casos, seguramente bastante más; y pagando sus impuestos, además han de pagar por un colegio privado.

¿Por qué no se pone en marcha el sistema del cheque escolar? El cheque escolar es un sistema de financiación educativa que consiste en que la Administración entrega a los padres una cantidad de dinero (o un bono canjeable) por cada hijo en edad escolar, cantidad con la que se abonan los gastos del centro educativo donde aquellos eligiesen matricularlo, según su conveniencia particular.

El cheque escolar funciona en la actualidad en Chile, Dinamarca, Suecia, Nueva Zelanda y Australia, en cinco regiones italianas y en varios estados de Estados Unidos, según se informa en la Wikipedia. Sobre el cheque escolar podéis obtener más información en Cheque escolar.

Creo que este sistema sería idóneo, se garantiza la educación y además se da libertad para que cada uno elija, para que cada uno lleve a sus hijos donde más le interese. Y es que los datos dejan las cosas claras, cada año las solicitudes para la escuela concertada superan a la oferta de plazas, por algo será…

viernes, 24 de agosto de 2012

CON LO BONITA QUE ES LA LIBERTAD


A raíz de dos sentencias del Tribunal Supremo, en las que el alto tribunal ha avalado la denegación del concierto educativo para dos centros que separan a los alumnos por sexo, se ha abierto un interesante debate.

Por un lado el Ministro de Educación, Sr. Wert, que solicita que se abra un debate sobre el particular, estando a favor de la separación de los alumnos por sexo, y de otro lado la izquierda, principalmente, que está totalmente en contra de esta separación y tachan al Ministro de Educación de querernos llevar al pasado y de machista a este tipo de educación.

La Convención de la UNESCO contra la discriminación en la enseñanza, firmada por España, dice que " la educación diferenciada, siempre que no suponga una desigualdad de oportunidades para chicos y para chicas, no supone una forma de discriminación". Por lo tanto, este tipo de educación es compatible con los acuerdos internacionales suscritos por nuestro País.

A mi no me gustan los centros educativos que separan a los alumnos por sexo, considero que lo más adecuado es que un niño se relacione con niños de ambos sexos en el colegio. Pero yo creo que se ha de dar libertad.

La izquierda, como casi siempre, haciendo uso de su demagogia, dice que este tipo de enseñanza es volver al pasado. Ni si quiera se han parado a mirar a países de nuestro entorno donde la enseñanza pública, en muchos casos, diferencia por sexos. ¿Es el Reino Unido un país atrasado? También dicen que es una actitud machista, pues discrimina entre sexos, y yo me pregunto ¿los niños que van a colegios mixtos son menos machistas?

Y siguiendo estos planteamientos, ¿qué hacemos con los padres que educan a sus hijos en casa? Esos niños no se relacionan con otros, ni de su sexo ni del contrario, salvo que tengan hermanos, ¿prohibimos ese tipo de educación?

Y yo vuelvo a lo de siempre, ¿por qué no damos libertad a las familias para que decidan? ¿por qué se ha de limitar la enseñanza a lo que se considera más adecuado a una determinada ideología?

Las familias que llevan a sus hijos a colegios que diferencian por sexo pagan sus impuestos, como cualquier otra, y además también han de pagar un colegio privado acorde con su forma de pensar. No lo veo justo, con lo bonita que es la libertad.