Hace
unos días mi mujer me decía que estaba dedicando bastantes artículos a la
crisis y a la necesidad de reformar el Estado y sus instituciones y que tal vez los lectores del Blog se podían empezar a cansar. Yo le contesté que
últimamente todo es crisis, que la crisis lo invade todo y que estoy muy
preocupado por el futuro de España. No obstante, como ella es la primera de mis
seguidores, habrá que hacerle caso.
Y
me ha echado una mano la portavoz del Partido Socialista Obrero “Español”,
Soraya Rodríguez, que ayer en el Congreso de los Diputados le decía a la
Vicepresidenta del Gobierno que solo los jóvenes del Partido Popular se pueden
pagar la carrera. Ahí queda eso.
En
una pregunta sobre becas, que derivó hasta el tema de los sobresueldos de los
populares (mezclando churras con merinas…), dijo la diputada socialista que los
del PP son unos privilegiados, porque pueden pagar las matrículas
universitarias.
Y
yo me pregunto, ¿y es que los socialistas no pueden pagar las matrículas universitarias
y los colegios de sus hijos? Para empezar la señora Rodríguez tiene
matriculados a sus dos hijos en el Liceo Francés, colegio que imagino cuesta
una pasta. Pero no solo la portavoz del Grupo socialista del Congreso, la
mayoría de los hijos de los dirigentes socialistas asisten a colegios y
universidades privadas, algo que me parece muy bien, pero que luego no digan
las tonterías que dicen.
Pero
volviendo a lo importante, al fondo del asunto, yo creo que la política de becas
de este País se ha de reformar, se ha de mejorar. Para empezar porque en
algunos casos se produce fraude, es decir, reciben becas personas que mienten
respecto a su situación económica real. Y por otro lado, porque como bien dice
la Vicepresidenta del Gobierno, se ha de premiar el mérito y la capacidad, no
solo se han de tener en cuenta criterios económicos (como ocurre hoy en día) en
su mayor parte, también se han de valorar los resultados académicos, se ha de fomentar
la cultura del esfuerzo. ¿Tan difícil es ponerse de acuerdo?

