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jueves, 15 de diciembre de 2016

LOS DIPUTADOS DECIDEN NUESTRO HORARIO (Y LOS DEBERES)


La Administración pública mira por nosotros, por nuestro bienestar, por nuestra salud, por nuestro ocio, y ahora también van a mirar por nuestros horarios, pues a un sector de nuestra clase política no le gusta los horarios que tenemos. Es verdad que la España peninsular (Baleares no sé) está fuera de su horario natural, consecuencia de una decisión de Franco para adecuar nuestra hora a la de la Alemania nazi, algo que no tiene sentido y que, a lo mejor, debería haber sido lo primero que se hubieran cargado esos de la memoria histórica. Pero bueno, parece que ahora la iniciativa del cambio de hora empieza a cuajar y me da la sensación de que más pronto que tarde tendremos que retrasar los relojes una hora.

jueves, 9 de julio de 2015

UNAS PRIMARIAS A SU MEDIDA


Los procesos de primarias en los partidos políticos me parecen una forma muy interesante y útil de fomentar la participación de los militantes y ciudadanía en la organización política que las organiza. Aunque también es verdad que no siempre han sido un método de éxito para lograr el objetivo de democratizar una formación política. Ahí tenemos los ejemplos del Partido Socialista Obrero “Español”, por ejemplo.

viernes, 3 de julio de 2015

SIN INTERFERENCIAS DE LA ADMINISTRACIÓN


Pues parece que nos vamos a tener que ir acostumbrando a más intervencionismo, a más sometimiento a la administración, a más regulación, en definitiva, a menos libertad, algo de lo que ya carecemos... Y es que la irrupción de la izquierda radical en las administraciones está trayendo más recortes en la libertad. Y eso es lo que ha ocurrido con la decisión del Ayuntamiento de Barcelona de suspender la concesión de licencias para alojamientos turísticos.

viernes, 21 de febrero de 2014

LA CONSECUENCIA DE UNOS MALOS GOBERNANTES


El miércoles el Presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, presentaba los resultados anuales de su compañía en Londres ante un importante grupo de inversores. Y en este acto hacía un anuncio que ha levantado algo de polémica, decía que su empresa ha decidido que reducirá su exposición a España y mirará hacia países con un marco regulatorio más estable.

Como dije hace unos días no conozco en profundidad el mercado energético de este País, creo que pocas personas lo conocen, por lo que no voy a entrar a valorar la decisión desde ese punto de vista. Pero sí quiero hablar del problema que subyace en esta decisión de una de las principales empresas españolas. Y es que las grandes empresas de este País no confían en sus políticos, ese es el problema que subyace.

Y si las propias empresas españolas creen que no existe estabilidad legislativa, ¿qué van a pensar las empresas extranjeras? Ahí tenemos el ejemplo de ‘Las Vegas Sands’, que al final no han invertido en nuestro País por temor a futuros cambios legislativos.

Y esta situación, en gran medida se la hemos de agradecer al Partido Socialista Obrero “Español”, a cuyos líderes se les llena la boca diciendo que cuando vuelvan a ostentar el poder cambiarán muchas leyes; ya lo advirtieron con el proyecto de EuroVegas, y por eso se fueron, e igual con muchos otras leyes.

Por eso no entiendo las críticas a Iberdrola y a su presidente por decir lo que ha dicho. Olvidando que una empresa como Iberdrola, igual que las demás, se debe a sus accionistas y que si en un mercado (en este caso España) no se le dan garantías de estabilidad y seguridad jurídica, es lógico que no invierta y no arriesgue sus recursos; algo que creo tendría en cuenta cualquier administrador de una empresa. La decisión de Iberdrola es la consecuencia de unos malos gobernantes.

viernes, 18 de enero de 2013

SOBRE INDULTOS Y POLÍTICA



Ayer salía a la palestra la noticia de un indulto a una persona condenada a 13 años de prisión por haber conducido durante 5 kilómetros en dirección contraria por la A-7 y provocar la muerte de una persona. Se ha levantado algo de polémica porque, según parece, la persona indultada era defendida por el despacho de abogados en el que trabaja el hijo del Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón y su propio defensor (el que llevó su caso) fue el hermano del diputado popular Ignacio Astarloa. Miembros del Partido Socialista han querido relacionar el indulto con las vinculaciones del condenado con el Partido Popular.

Me he parado a pensar sobre el indulto y sobre el uso que del mismo se hace. La figura del indulto existía ya en la antigua Roma, posteriormente en la Edad Media los monarcas y señores feudales eran los que tenían la facultad de perdonar las penas, según su leal saber y entender.

Pero analizando el derecho comparado, la regulación del indulto en otros países de nuestro entorno, nos encontramos con que esta figura existe en todos ellos. Además compete al poder ejecutivo, tal y como ocurre en España.

En Estados Unidos el derecho de conceder el indulto es facultad del Presidente. Es él, asesorado por una Comisión, el que decide sobre los mismos.

En Reino Unido, la potestad de indulto constituye una prerrogativa regia, es la Reina la que decide sobre sus concesiones. Existe una comisión de evaluación de casos penales, órgano judicial cuyos miembros son nombrados por Su Majestad la Reina a  propuesta del Primer Ministro, encargada de informar al Secretario de Estado acerca de la idoneidad de remitir a la Reina un expediente en orden al ejercicio de la gracia de indulto.

Y en Francia, por no continuar con otros países, es el Presidente de la República el que tiene la facultad de decidir sobre esta medida de gracia.

Así pues, España, en este caso, no difiere del resto de Estados de su entorno, siendo el Gobierno el que tiene la competencia relativa a los indultos. Yo, personalmente, no estoy en contra de que exista esta medida de gracia, creo que el indulto ha de existir, no obstante también considero que su regulación ha de ser reformada y adaptada.

En mi opinión los indultos han de ser concedidos en casos muy excepcionales y no al arbitrio del Gobierno de turno. Entiendo que esta decisión debería ser adoptada por miembros del Poder judicial, atendiendo a criterios tasados y claros y, en todo caso, que decidiera una comisión integrada por miembros de los tres poderes del Estado.

Lo que no puede ser, lo que los ciudadanos no podemos permitir es que cada cierto tiempo se levanten polémicas en relación a los indultos otorgados, al tratarse de personas relacionadas con empresas, con partidos políticos, sindicatos…

En este tema no deberían existir dudas de índole político. Pues siempre se ha hablado, siempre se ha oído, que los gobiernos de turno utilizan los indultos como arma política. Los indultos deberían ser concedidos de una forma objetiva, atendiendo realmente a circunstancias constatables y documentadas y sin que existieran visos de “apaño político”.

En resumen, que estoy de acuerdo con la existencia de la figura del indulto, pero han de ser modificados sus requisitos, para evitar la arbitrariedad política.