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lunes, 28 de marzo de 2016

EL POPULISMO NI ES IDEOLOGÍA, NI ES DE DERECHAS, NI ES DE IZQUIERDAS. Por @QuijoteySanchez

Los lunes en Desde el Caballo de las Tendillas es el día #RED,  y hoy presentamos otro blog de la Red de Blogs Comprometidos, “Entre flechas amarillas”, del amigo Antonio Román Sánchez Rodríguez. Un blog muy interesante y variado, en el que habla de muchas cosas; el post que os traemos hoy analiza el populismo desde una perspectiva filosófica. ¡Feliz día!

martes, 28 de abril de 2015

HACIENDO RESPONSABLE AL GOBIERNO…


Resulta que el actor Carmelo Gómez ha anunciado que está desencantado con el cine español y por ello no quiere hacer más proyectos ni en la pequeña ni en la gran pantalla y añade que no quiere seguir haciendo pruebas y sufriendo una humillación horrible. Hasta ahí bien, una pena, pero bueno, esto es lo que tiene una profesión como la de actor.

martes, 29 de octubre de 2013

POR EL BIEN DE LA SOCIEDAD


Ayer tuve la oportunidad de charlar con un sindicalista jubilado, una persona coherente, honrada y que ha dedicado gran parte de su vida a ayudar a los demás y a trabajar por lo que consideraba justo, con la intención de mejorar el mundo que le rodea.

Y me llamó mucho la atención como se refirió a los actuales dirigentes de los principales partidos políticos y sindicatos, se refirió a ellos con un rotundo “chorizos”, aunque también añadió seguidamente que si los partidos políticos y los sindicatos no existieran habría que inventarlos. Algo con lo que estoy totalmente de acuerdo.

En el escaso cuarto de hora que duró la conversación dio tiempo a hablar de muchas cosas, entre otras del problema indicado de los partidos políticos y los sindicatos, en definitiva, del actual sistema controlado por la casta. También intercambiamos opiniones sobre el sistema electoral, el gran problema actual de nuestra democracia, y es que no es lógico que en virtud de la Ley d’Hondt, un partido como Izquierda Unida con algo más de 1.600.000 votos obtenga 11 diputados y CIU con 1.000.000 de votos cuente con 16 escaños, o UPyD con  más de 1.100.000 votos obtenga los mismos escaños que el PNV, con algo más de 323.000, es algo que cualquier persona con dos dedos de frente no comprende y que se debería modificar.

También hablamos de la necesidad de que en la política, como en la vida, se aplique el sentido común y que se empiece a trabajar y a pensar en los ciudadanos y no como ocurre actualmente, pues la mayoría de nuestros políticos solo piensan en agradar al que hace las listas y no conocen ni a sus votantes.

Me alegró coincidir con una persona con esta forma de pensar y de ver la política actual, y es que aunque tengamos ideologías más o menos alejadas, él más de izquierdas, yo más de derechas, el sentido común y buscar el bien de la sociedad ha de prevalecer, ha de estar por encima de todo.

viernes, 25 de octubre de 2013

ESPAÑA, HACIA UN NUEVO FRENTE POPULAR, por @PepeWilliamMunn

El amigo de DECDLT, José Quijada Rubira, comparte un nuevo artículo otro de sus exhaustivos análisis. Espero que sea de vuestro agrado.


En la II República, tras el fracaso del golpe de Estado de octubre de 1934 (conocido como la revolución de Asturias) perpetrado por las izquierdas y el nacionalismo catalán, se fue germinando la unión de toda la izquierda, incluidos los ácratas, para derribar a la derecha del poder, aislándola y marginándola de todo derecho. En las elecciones de febrero de 1936, ese germen dio sus frutos en el llamado Frente Popular (PSOE, PCE, PNV, Ezquerra,  partidos republicanos jacobinos y el apoyo del sindicato anarquista de la CNT), que obtuvo una amplia ventaja en las Cortes hasta hacerla aplastante –hoy se sabe que las derechas obtuvieron más votos-, quitando escaños a la derecha mediante una “revisión de actas” que atendía arbitrariamente a denuncias de supuestos abusos electorales derechistas. El objetivo estaba cumplido: impedir un nuevo triunfo de la derecha, quedando reducida a elemento testimonial y justificador de un régimen, el republicano, que en realidad dejaba de ser democrático. Estamos en 2013 y han transcurrido 77 años, pero se están dando una serie de similitudes y coincidencias hoy en día que parecen copiados de aquéllos terribles aconteceres.  Me limitaré a comparar diferentes y variados hechos del pasado y el presente:

- Por primera vez desde el comienzo de la democracia, el fraccionamiento de los partidos políticos es cada vez más evidente, unido a la ausencia de un líder o líderes carismáticos que consigan ilusionar y atraer, con nuevas propuestas, a una mayoría silenciosa de la sociedad. Esta circunstancia es aprovechada por la izquierda, que siempre se une y apoya cuando llega el momento decisivo (ahí están los numerosísimos casos de alianza entre PSOE, IU, UPyD, nacionalistas y etarras, como el Pacto del Tinell del 14 diciembre de 2003) para impedir a la derecha que gobierne, dejándola al margen de toda decisión. El llamado “cordón sanitario” contra la derecha, como ya sucedió en la II República con el Frente Popular.

- Como actualmente Artur Mas, CIU, Esquerra y su proceso secesionista, con desacato a la Constitución incluido, la Esquerra del ahora glorificado Companys, rechazó (junio de 1934) la decisión del Tribunal de Garantías Constitucionales creado en tiempos de Azaña, sobre una abusiva ley de contratos agrarios, poniéndose en rebeldía y afirmando: “El fallo del Tribunal es la culminación de una ofensiva contra Cataluña… Los buenos catalanes deben defender su prestigio con la sangre de sus venas”. ¿Verdad que les suena?

- Igual que la inmensa mayoría de la izquierda de ahora apoya o, como mínimo, ve con empatía las propuestas separatistas que conducen a la desmembración de España, José Díaz (secretario general y máximo dirigente del PCE durante la II República), exponía en un mitin de febrero de 1936, poco antes de las elecciones “ganadas” por el Frente Popular: “Queremos que las nacionalidades de nuestro país –Cataluña, Euskadi, Galicia- puedan disponer libremente de sus destinos ¿por qué no? Si ellos quieren liberarse del yugo del imperialismo español…tendrán nuestra ayuda”.

- Del mismo modo que en la II República, aumentado al infinito con la llegada del Frente Popular, se perseguía a la iglesia, a sus fieles y todo lo relacionado con ella, imperando una cristofobia extrema como lo demuestra la disolución de los jesuitas, la prohibición a las órdenes religiosas de cualquier actividad económica y de la enseñanza; la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, prohíbe a los profesores de religión ejercer funciones de cuidado y control en los recreos, aludiendo a una supuesta falta de mérito y capacidad de unos profesores designados por la iglesia. PSOE e IU siguen con su trasnochado y radical laicismo comecuras.

- Reaparición de los anarquistas, con la colocación de artefactos explosivos en la catedral de la Almudena de Madrid y en la Basílica de El Pilar de Zaragoza, bautizados con el nombre del vil asesino ácrata Mateo Morral. Es la progresiva radicalización de grupos antisistema y el deslizamiento del lenguaje de la izquierda hacia una dialéctica de corte revolucionario. Es la vuelta a la gimnasia revolucionaria del sanguinario y terrorista Juan García Oliver, líder anarquista de la CNT, que participó en la preparación del atentado contra Dato y apoyó al Frente Popular en las elecciones de 1936.

- Acoso a políticos de la derecha y sólo de la derecha, con los famosos escraches (siempre la terminología de la izquierda disfrazando la realidad con eufemismos delirantes), y a jueces que investigan sus corrupciones, como la juez Alaya, insultada, perseguida y acosada de manera brutal por la izquierda (partidos y sindicatos), por sacar a relucir los desmanes gigantescos de un régimen cuasi bolchevique. Como José Calvo Sotelo en la época del Frente Popular, ésta heroína tiene que llevar escolta para protegerse de los desalmados izquierdistas. Miguel de Unamuno, tras las elecciones del Frente Popular, decía: “Una Sala de Audiencia cercada por una turba de energúmenos dementes que querían linchar a los magistrados, jueces y abogados”.

- Impunidad de las izquierdas ante la Justicia, como demuestra el gratis total de las bandas delictivas y delictuosas de Ada Colau y su PAH; Sánchez Gordillo, Cañamero y su SAT; y las barricadas salvajes en los campus, alentadas y apoyadas por rectores,  contra la Ley Wert, saltándose el Estado de Derecho en multitud de ocasiones. Son los nuevos “brazos” de la izquierda que, como en la época de la II República, los utiliza y los maneja para atemorizar a la derecha. Azaña, sólo un mes después de las elecciones de febrero del 36, exponía: “Hoy nos han quemado Yecla: 7 iglesias, 6 casas, todos los centros políticos de derecha…Incendios en Albacete, Almansa. Ayer, motín y asesinatos en Jumilla. El sábado, Logroño, el viernes, Madrid: tres iglesias…Han apaleado a un comandante vestido de uniforme que no hacía nada…Creo que van más de 200 muertos y heridos desde que se formó el Gobierno, y he perdido la cuenta de las poblaciones en que han quemado iglesias”.

- Toda la izquierda y los partidos separatistas,  alegrándose de la anulación de la Doctrina Parot y pactando con los partidos terroristas, como ya sucedió en la II República; posicionándose a favor de Gibraltar; alabando e inclinándose ante los regímenes comunistas de Cuba, Venezuela y Corea del Norte. Igual que el secretario general del PCE, José Díaz, sobre la URSS, en 1936: “Se ha convertido en el primer país del mundo en cuanto cultura…Allí los hombres de ciencia, los sabios, los intelectuales, no tienen trabas para desarrollar sus investigaciones científicas…La atalaya luminosa que nos alumbra el camino; allí hay un pueblo orgulloso, un pueblo libre, que no sufre ni explotación ni hambre, que se ha liberado por completo…” Tremendo.

- La depravación del discurso de la izquierda y su sectario exclusivismo ha llegado a límites surrealistas, y no oculta sus planes porque sus posibilidades pasan por consolidar ante el electorado la idea de una alternativa frentista. Creen que el pueblo sólo se equivoca cuando no la vota y que el pluralismo es un defecto de la sociedad o un error del ciudadano. Gil-Robles, el líder de CEDA, advirtió en las Cortes, el día 15 de febrero de 1936, tras las elecciones del Frente Popular: “Una masa considerable de opinión española, que por lo menos es la mitad de la nación, no se resigna implacablemente a morir: yo os lo aseguro. Si no puede defenderse por un camino, se defenderá por otro…La guerra civil la impulsa, por una parte, la violencia de aquellos que quieren ir a la conquista del Poder por el camino de la revolución; por otra, la están mimando, sosteniendo y cuidando la apatía de un Gobierno que no se atreve…” El dictamen del dirigente derechista de la II República, es un calco de la actual situación, Gobierno apático incluido. ¿Acabaremos por repetir la historia?