Parece que el
Partido Socialista Obrero “Español” no va a pedir la reprobación del Ministro
del Interior, Jorge Fernández Díaz, por los fallecimientos de quince
inmigrantes subsaharianos en la playa de El Tarajal el pasado 6 de febrero,
tras un asalto masivo a la frontera de la ciudad de Ceuta. Y algunos se lo
agradecerán. Lo que sí se empeñan los socialistas es en pedir el cese del
Director General de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, al hacer a
este responsable de la tragedia ocurrida en nuestra frontera.
Ahí tenemos
al PSOE, intentando sacar tajada de una desgracia, como ya dijimos tras la
tragedia en el artículo titulado “¡qué se dejen de demagogia!”. Para ellos el Director General de la Guardia Civil
ha de dimitir sí o sí, aunque en ningún momento ha quedado demostrado que éste
fuera el responsable o hubiera dado alguna orden para que los guardias civiles
dispararan pelotas de goma, y tampoco existen indicios en ese sentido.
El principal
partido de la oposición, además, deja supeditado un posible pacto de estado en la
cuestión migratoria y de protección de las fronteras a que el Sr. Fernández de
Mesa dimita, ¿es una actitud seria? Una vez más el PSOE busca su interés
propio, busca el rédito político en una desgracia como la muerte de quince
personas, en vez de tratar de solucionar las cosas, su calculadora de votos todavía no se ha quedado sin pilas.
Y es que, si
seguimos la teoría del PSOE, por la que el máximo responsable de la Guardia
Civil ha de dimitir por la actuación de unos agentes, ¿qué se debería hacer en
Andalucía, donde han sido imputados directores generales y cargos de distintas
consejerías? En estos casos deberían dimitir los máximos responsables de las
consejerías implicadas, pero en este caso los socialistas no aplican esa
teoría, para esto no vale.
Así las cosas
los socialistas seguirán a la suya, les importa poco la coherencia de sus
peticiones y aplican eso del ‘haz lo que yo diga pero no lo que yo haga’, solo
les importa la dimisión por la dimisión, el pedir por pedir.
