Mostrando entradas con la etiqueta Angela Merkel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Angela Merkel. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de marzo de 2014

EL CETRO MODERNO, por @PitiFerrer


Una vez me dijeron que un hombre mostraba su poder con su móvil, sus zapatos y su reloj. Bien, pues si esto es así, una mujer lo hace con sus zapatos y su bolso. Y si no que se lo digan a las blogueras de moda que han hecho ver como natural llevar un bolso de 1.200 euros y unos zapatos de 800 (???).

Como si fuese la versión moderna de un cetro, hay mujeres que lo utilizan como manifestación de su poder. Y otras que han conseguido adueñarse moralmente de los mismos, consiguiendo que los demás los relacionemos (políticamente) con ellas. Ejemplos, la verdad, no hay muchos pero hay quién ha logrado que sus bolsos se impriman de su personalidad.

La Reina Isabel II.

Ella y su bolso, su bolso y ella. Lo que lleva ésta señora en su bolso es todo un misterio pero, lo cierto, es que siempre lo lleva colgado de su brazo izquierdo. ¡Hasta cuando el mismísimo James Bond fue a recogerla a Buckingham palace para inaugurar los Juegos Olímpicos de Londres! (os recuerdo que se “supone” que se tiró en paracaídas). Me cuesta trabajo imaginármela sin él…

Se dice, se cuenta y se rumorea lo utiliza para comunicarse con su personal y que dependiendo de lo que haga con él, las ordenes son una u otras.

Como ella es la más “british” de los “british”, sus bolsos no podían ser otros que los de una casa inglesa como Launer. De hecho ésta firma luce con orgullo el escudo de armas de su graciosa Majestad como proveedor oficial de la misma.

Margaret Thatcher.

Utilizó varios, todos primos hermanos y de un estilo similar a los de la Reina Isabel. Pero el que se merece el nombre de “el bolso” es sin lugar a dudas un Astrey que lució en numerosas ocasiones y que fue subastado en la emblemática casa Christie's por 28.000 euros.

Angela Merkel.

Ésta señora que cuando andar parece que está desfilando, por norma general no lleva bolso. Pero alguna vez sí ha llevado bolso y para muestra un botón: un Longchamp NARANJA que en ella se queda “mu raro”.

lunes, 30 de septiembre de 2013

A AÑOS LUZ DE ALEMANIA


La pasada semana se celebraban elecciones en Alemania, una cita electoral que volvían a ganar los demócratas cristianos, con la actual Canciller, Angela Merkel, al frente. Y del proceso electoral alemán me han llamado la atención varias cosas; en primer lugar que no se celebrara día de reflexión, estando permitido pedir el voto para una formación incluso durante el día de las elecciones; otro detalle que me sorprendió fue que la misma noche electoral los candidatos de los principales partidos reunieran en un debate televisivo, en el que debatieron y analizaron el futuro de Alemania y de la Unión Europea tras las elecciones cebradas ese mismo día. Por último, también me gustó que la oposición respete la voluntad de la mayoría y ni se plantee unirse para impedir que gobierne Angela Merkel.

¿Sería esto posible en nuestro País? Me temo que no. Para empezar no comprendo por qué en España seguimos manteniendo el día de reflexión y por qué se prohíbe hacer públicas encuestas electorales días antes de las elecciones. Hoy en día esto no tiene sentido, puesto que entre los medios de comunicación, las redes sociales y demás, durante el día de reflexión se sigue debatiendo y pidiendo el voto, aunque de forma indirecta. Igual ocurre con la prohibición de publicar encuestas, más cuando esta puede ser salvada publicándose en un medio de comunicación o una página web extranjera.

Más complicado es lo relativo a los debates electorales. Si casi no se celebran debates en el periodo de campaña, ¿cómo se va a celebrar un debate en la noche electoral? Yo al menos no me lo imagino. Y es una pena, porque debatir, contrastar opiniones, ideas y proyectos es algo muy importante y sano para la democracia.

Y si complicado es lo de los debates, imposible veo lo de respetar la opinión de la mayoría. En Alemania, sin embargo, sí ocurre; allí ni se pasa por la cabeza hacer una coalición de partidos para evitar que un partido que se ha quedado a 5 escaños de la mayoría absoluta gobierne. Y no tienen inconveniente en pactar entre la democracia cristiana y la social democracia por el bien del País, como ha sucedido en pasadas legislaturas. Esto en España es impensable. Aquí no veremos esto, porque los socialistas prefieren pactar con todos, hasta con los independentistas, antes que apoyar a un gobierno del PP.

Así nos va, a años luz de Alemania.