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miércoles, 29 de marzo de 2017

1º ABRIL-39: VICTORIA SOBRE EL GOLPISMO Y TERROR MARXISTA, por @PepeWilliamMunn

Hoy en Desde el Caballo de las Tendillas contamos con la colaboración de José Quijada, que nos habla de las consecuencias de la victoria del 1º de abril de 1939. Una vez más nuestro amigo nos da su opinión sobre este hecho histórico…

jueves, 16 de marzo de 2017

VOLVER AL 36…


Resulta que un libro ha demostrado que el Frente Popular, la unión de casi toda la izquierda y la extrema izquierda en una gran coalición, manipuló las elecciones de febrero de 1936 para otorgarse una mayoría absoluta que, ni por asomo, le habían dado las urnas.

lunes, 8 de septiembre de 2014

ELEGIR ENTRE SUSTO O MUERTE…


Publicaba ayer El Día de Córdoba que el secretario general del Partido Comunista de Andalucía, José Manuel Mariscal (¡no conocemos a nuestros políticos!), va a presentar un informe al Comité General del Partido en la que se decantan por la formación de un “frente popular” con el objetivo de alcanzar “la revolución democrática en España y Andalucía”.

Según parece este guiño se le haría a otras fuerzas de la extrema izquierda, entre las que se incluiría Equo, Frente Cívico Somos Mayoría y, como no, Podemos, aunque a estos últimos no los nombran. Además se plantean dejar de utilizar la marca Izquierda Unida, con lo que eso conllevaría, pues Izquierda Unida no es solo el Partido Comunista, sino que en esta coalición se incluyen más formaciones. Aunque seguro que no tendrían inconveniente en unirse al frente popular (qué mal suena eso…).

Así las cosas tenemos al Partido Comunista proponiendo un frente popular casi 70 años después, con lo que el frente popular representa para la historia de España. Y es que esta gente no se corta ni en la elección del nombre, es decir, se proclamarían herederos políticos de aquellos que participaron en la Guerra Civil española defendiendo a la República. Pues nada, ellos sabrán.

Pero lo que me llama la atención es que Izquierda Unida esté dispuesta a suicidarse políticamente ante la irrupción de la formación de Pablo Iglesias. Porque Podemos, lo que sí ha demostrado es que Izquierda Unida no es nada, no aporta nada, pues se ha visto sobrepasada por una organización política con seis meses de vida y está dispuesta a hacerse el harakiri con tal de seguir tocando algo de pelo.

Hace unos días, en una discusión vía Twitter con el diputado de IU Gaspar Llamazares, le venía a decir que su coalición está acabada y que lo único que le queda es hacer méritos para integrarse en Podemos. Y parece que así es. Izquierda Unida está acabada, el problema es que a los votantes de extrema izquierda ahora les quedará elegir entre susto o muerte…

lunes, 15 de abril de 2013

¿LA REPÚBLICA SERÍA LA SOLUCIÓN?



Ayer se celebraba el 82º aniversario de la instauración de la Segunda República española, muchos de sus partidarios salieron a las calles en distintas manifestaciones, celebrando la efeméride y pidiendo la llegada de la Tercera República.

En España tenemos un problema y es que confundimos a los republicanos con la izquierda, imagino que por reminiscencia de la Guerra Civil, y a sectores de la actual izquierda también les interesa esta confusión. Algo que no debería de ocurrir, ser republicano no ha de ser sinónimo de ser de izquierdas, pues en una república caben todas las opciones políticas.

Y quizá por esa fusión entre izquierda y república es por lo que muchas personas que no se sienten de izquierdas no quieren oír hablar de la república, por lo que prefieren la monarquía. Ser republicano no debería ser ni de derechas ni de izquierdas, no debería estar monopolizado por estos últimos.

Gran parte de la izquierda española relaciona a la república con el progreso, con el bienestar de la sociedad, algo que no cuadra, por ejemplo, con lo que ocurre en los países nórdicos, de los que se dice que son los más avanzados de Europa en los aspectos sociales y, sin embargo, son monarquías.

Pero ¿qué sistema político es el que más le interesa a España, monarquía o república?

La monarquía ofrece estabilidad en la institución del Jefe del Estado. Por ejemplo, el Rey Juan Carlos ha visitado en la Casa Blanca a todos los Presidentes de Estados Unidos, desde John F. Kennedy.

Sin embargo una república permite que los ciudadanos sean los que elijan a su Jefe de Estado, no viniendo este impuesto por razón de linaje.

En cuanto al coste económico de una u otra, he de decir que no lo tengo claro. Hay quien dice que la monarquía es mucho más barata. En relación a la república habría que tener en cuenta el coste de los ex presidentes, a los que habría que mantenerles en “su estatus”.

Por lo demás, pocas diferencias, ¿la república sería la solución a la crisis que vivimos?

miércoles, 6 de marzo de 2013

EL SOFISMA DE LA SUPERIORIDAD MORAL DE LA IZQUIERDA por @PepeWilliamMunn


Volvemos a publicar un artículo del amigo José Quijada Rubira, @PepeWilliamMunn. Recuerdo que el Blog está abierto a todos los que quieran participar.



Por no sé qué extraña causa, por no sé qué falso motivo, la izquierda en España siempre ha gozado de un prestigio, de un halo beatífico, totalmente inmerecido  y falaz, sin un razonamiento lógico y sólido donde basar esa fama, donde mantener ese falsario. De una manera obscena, en virtud de no sé qué dogma proclamado por no sé quién, se reconoce a sí misma la encarnación de la sensibilidad social, poseedora de de unos ideales y principios superiores, considerándose la máxima autoridad moral, en cada momento y circunstancia. Mucho tiene que ver la inmensa maquinaria propagandística que siempre ha tenido, funcionando a todo gas, manipulando y distorsionando a su antojo todo lo acontecido, cambiando y manoseando los hechos, proyectándolos a su favor de manera sectaria y fanática, ocultando la verdad histórica y elevando sus consignas a la categoría de argumentos.

Sin embargo, si uno se preocupa de estudiar, de indagar en la oscura historia de la izquierda, en ese pasado que glorifican y ponen de modelo a seguir, de donde surge y nace esa supuesta superioridad moral, comprobará y llegará a la conclusión de que su legado –el presente es idéntico- es lo más siniestro, terrorífico y genocida que se pueda alcanzar. Pronto se desmonta el “formidable instrumento de poder moldeado en el yunque de la psicología de las sectas”, que decía Raymond Aron sobre el marxismo, quedando a la intemperie todas sus miserias, sus contradicciones, su falta de coherencia y, sobre todo, su atroz, brutal y patibularia genealogía.

Para llevar un orden, no sólo cronológico, y no mezclar toda el ala izquierdista, he considerado dividirla en tres grupos, movimientos o partidos, para una mayor claridad en la exposición y lectura de los actos llevados a cabo por ellos, tomando como punto de partida el Siglo XX y finales del XIX: Anarquistas, Partido Comunista y Partido Socialista Obrero Español. Sigo con declaraciones de personajes insignes, que vivieron en primera persona los hechos, y termino con una pequeña conclusión a lo anteriormente descrito.

1). ANARQUISTAS:

Los anarquistas pueden presumir del magnicidio de tres presidentes de España, comenzando por Cánovas del Castillo, en 1897, por Angiolillo; José Canalejas, en 1912, por Pardiñas; y Eduardo Dato, en 1921, por Casanellas, Nicolau y Mateo. Todos ellos a tiros y por la espalda, de manera cobarde y vil. También lo intentaron con Maura, el político conservador considerado la bestia negra de los anarquistas, en 1904, por  Artal (esta vez con un cuchillo), y en 1910, que trataremos en el bloque socialista. Además, el atentado de Mateo Morral contra Alfonso XIII, que causó 28 muertes en 1906; o el  del Liceo de Barcelona, por Santiago Salvador, en 1893, causando 22 muertos, ambos con bomba.

Como CNT (Confederación Nacional de Trabajadores), FAI (Federación Anarquista Ibérica) u otros nombres de grupúsculos anarcoides, participaron activamente en la insurrección de Casas Viejas, en 1933, donde quisieron proclamar el “comunismo libertario”; la Revolución de Asturias de 1934, un golpe de Estado porque gobernaba la derecha; y en el Frente Popular (1936), que daría lugar a todo tipo de desmanes y asesinatos consentidos: la llamada “primavera trágica”, que llevaría a la Guerra Civil. El movimiento anarquista oscila, permanentemente, entre dos polos: la organización sindical estructurada y revolucionaria, y el terrorismo puro y duro. Uno de sus líderes, García Oliver –ministro de justicia en noviembre de 1936- es muy claro: “La República no es más que una entidad burguesa que debe ser superada por el comunismo libertario”. Es la puesta en práctica de la “gimnasia revolucionaria”, incluso formando parte de los gobiernos: de la Generalitat catalana primero, de la República después.

2). PARTIDO COMUNISTA ESPAÑOL:

El 15 de abril de 1920, en la Casa del Pueblo de Madrid, fue fundado el Partido Comunista Español. Entre sus fundadores estaba Dolores Ibárruri, conocida como “La Pasionaria”, admiradora de la Revolución Bolchevique, y que entre sus capítulos más destacados está la frase que le dijo a Calvo Sotelo en las Cortes, dos días antes de su asesinato: “Este es tu último discurso”, como así testifica el historiador Salvador Madariaga. Entre sus muchos discursos, podemos poner este pequeño ejemplo, de febrero de 1936, tras las últimas elecciones de la 2ª República: “Vivimos en una situación revolucionaria que no puede ser demorada con obstáculos legales… El pueblo impone su propia legalidad y el 16 de febrero pidió la ejecución de sus asesinos”. Tras un llamamiento internacional –de Ibárruri- por radio, el 29 de julio del 36, comienzan a formarse las Brigadas Internacionales de voluntarios, sembrando el terror en toda España.

El Partido Comunista de España, junto a PSOE y anarquistas, crea las milicias, armando a miles de personas durante la II República, con el fin de organizar una insurrección armada que dio lugar a la Revolución de Asturias de 1934, aunque los socialistas fueron los principales protagonistas. Una pieza fundamental del Terror rojo fueron las llamadas “checas”, que en la España republicana funcionaban como centro de detención interrogatorio, tortura y ejecución desde los primeros días de la guerra hasta sus compases finales. Las checas comenzaron siendo cárceles privadas de los partidos y sindicatos del Frente Popular. Hay que destacar a Santiago Carrillo que, aunque comenzó en el socialismo, fue el unificador de las Juventudes Socialistas y Comunistas el 1 de abril de 1936, siendo nombrado Secretario General y llegando a ser el alma mater del PCE. Carrillo es el responsable, desde su consejería de Orden Público, de las matanzas de Paracuellos en noviembre y diciembre de 1936, ejecutando a varios miles de inocentes, en el mayor genocidio producido en España, entre ellos Ramiro de Maeztu, Pedro Muñoz Seca, Ramiro Ledesma Ramos, etc. Hay que significar también, que había una checa para intelectuales: la Alianza Internacional de Intelectuales Antifascistas, instalada en el Palacio de Zabálburu, con el poeta Rafael Alberti a la cabeza, que se propuso depurar la Academia Española. Más de 200 checas en toda España, para exterminar a la “quinta columna”: simpatizantes del Alzamiento que, desde dentro, actuaban clandestinamente.

3). PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL:

El PSOE nació en 1879, fundado por Pablo Iglesias. Su sindicato, la Unión General de Trabajadores, en 1888. El movimiento socialista representaba a Marx frente a Bakunin (anarquistas). El PSOE nunca fue un partido moderado: su programa era –y lo seguiría siendo- la toma del poder y la implantación de la dictadura del proletariado. En 1909 participan en la violentísima Semana Trágica de Barcelona: 120 muertos, más de 500 heridos, 112 edificios derruidos por el fuego. Consigue su primer diputado en 1909, su flamante líder Pablo Iglesias, que en la sesión del 7 de julio de 1910 proclama: “Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad, cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones”. La exaltación revolucionaria de Iglesias le lleva a amenazar de muerte al presidente del Gobierno, Antonio Maura: “Tal ha sido la indignación por la política del gobierno presidido por el señor Maura en los elementos proletarios que nosotros… hemos llegado al extremo de considerar que antes que Su Señoría suba al Poder debemos ir hasta el atentado personal”. Quince días después, el simpatizante socialista Manuel Posa, de 18 años, disparaba tres tiros contra Maura, que resultó gravemente herido.

En consonancia con sus posiciones maximalistas, el PSOE apoyó la huelga revolucionaria de 1917, eco de la revolución soviética. Es un partido que considera la violencia como un instrumento apto para conquistar el poder. En la Segunda República, cede la iniciativa a los republicanos para que éstos dieran el primer impulso revolucionario. Largo Caballero, el llamado Lenin español, siempre lo expresó con claridad: “la República sólo era un paso necesario para la transformación revolucionaria del sistema político y económico”. Su modelo era la Rusia de los soviets.

Cuando la derecha gana las elecciones de 1933, consiguiendo cinco millones y medio de votos para un cuerpo electoral de ocho millones y medio de votantes, perdiendo los socialistas la mitad de sus diputados, comienzan a preparar el golpe de Estado conocido como la Revolución de Asturias de octubre de 1934, a pesar que la CEDA, el partido más votado, queda excluido del Gobierno, circunstancia anómala en cualquier democracia normal. Pero es que la II República era una seudodemocracia sometida a la tutela de la izquierda. Al inicio de 1934, la comisión ejecutiva del PSOE aprobó el “Proyecto de bases”, redactado por Indalecio Prieto que serviría como fundamento a la revolución asturiana. Además, junto a la insurrección de Asturias se había preparado un golpe de mano donde Largo Caballero desempeñaba el papel del presidente del comité revolucionario y que debía ser ejecutado por las juventudes socialistas y comunistas –con Carrillo a la cabeza- en coordinación con elementos afectos al PSOE en el Ejército, la Guardia de Asalto y la Guardia Civil. Debían secuestrar al presidente de la República y al del Congreso. Todo ello fracasó, con un balance de 1.400 muertos y más de 2.000 heridos.

Republicanos de izquierda, socialistas, comunistas y otros partidos fueron a las elecciones, del 16 de febrero de 1936, en coalición pronto llamada Frente Popular. No se publicaron las votaciones, pero dicho frente se atribuyó la victoria. Habían ganado los golpistas de 1934 y acabaron por demoler la II República. El mismo presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, lo resumía: “un golpe de estado parlamentario”. Todo ello llevó consigo a la llamada “primavera trágica”, una suerte de guerra civil larvada, con 269 muertos, 1.287 heridos (la mayoría de las víctimas, de derechas), 33 periódicos de derechas asaltados, 10 completamente destruidos, asalto de 312 centros políticos y sedes, más destrucción de otros 69; 160 iglesias destruidas, 251 templos incendiados o asaltados, 113 huelgas generales, 228 huelgas parciales, 146 bombas explotadas… El historiador Stanley  Payne, comenta: “las milicias de la izquierda provocaban violencias contra las derechas y después acudían a detener a las víctimas, derechistas, por las violencias”. El desenlace de tanta violencia, preludio de la Guerra Civil, es el asesinato de José Calvo Sotelo, líder de las derechas monárquicas: el 16 de junio había sido amenazado de muerte y un mes más tarde, por la noche, media docena de militantes socialistas de la Motorizada, los pistoleros de Prieto, y al menos un escolta de la diputada socialistas Margarita  Nelken, además de algunos guardias, se dirigen al domicilio de Calvo Sotelo. El diputado es detenido y embarcado en el vehículo. Después de recorrer unos cientos de metros, el pistolero Luis Cuenca, socialista de la escolta de Prieto, dispara un tiro en la cabeza de Calvo Sotelo; después, otro. La camioneta 17 se dirigió entonces al cementerio del este, donde dejó el cadáver de la víctima. El asesinato de Calvo Sotelo era una declaración de guerra abierta a la oposición conservadora, y una provocación para las fuerzas armadas. Era la gota que colmó el vaso.

4). TESTIMONIOS DE PERSONAJES INSIGNES:

Azaña, presidente del Gobierno ( 1931-33 y 1936) y presidente de la II República  (1936-39), motor de la convergencia de todas las fuerzas de la izquierda para formar el Frente Popular, acabó desilusionándose y reconociendo su inmenso error: “El gobierno republicano se hundió en septiembre del 36 agotado por los esfuerzos estériles de restablecer la unidad de dirección, descorazonado por la obra homicida –y suicida- que estaban cumpliendo, so capa de destruir al fascismo, los más desaforados enemigos de la República”.

Niceto Alcalá Zamora, presidente de la II República (1931-36), después de las elecciones de febrero de 1936, dijo: “…el Frente Popular obtenía solamente poco más, muy poco, de 200 actas en un Parlamento de 473 diputados… La mayoría absoluta se le escapaba. Sin embargo, logró conquistarla…violando todos los escrúpulos de legalidad y de conciencia… Reclamó el Poder por medio de la violencia… Se anularon todas las actas de ciertas provincias donde la oposición resultó victoriosa; se proclamaron diputados a candidatos amigos vencidos. Se expulsaron de las Cortes a varios diputados de las minorías… Fue así que las Cortes prepararon dos golpes de Estado parlamentarios”. Artículo en el Journal de Geneve, del 17 de enero de 1937.  Los papeles de Don Niceto cuentan juicios poco complacientes sobre acontecimientos que la izquierda prefiere silenciar, como ha denunciado su nieto José Alcalá Zamora.

El historiador Salvador de Madariaga, nada sospechoso de ser de derechas, expresaría: “Largo Caballero no ocultó jamás su intención… Siempre fue su propósito llevar a España a una dictadura del proletariado. Ya por el camino de la violencia, la nación, en cuyo seno una masa considerable tiende siempre a ceder  a esta tentación, se fue dejando contagiar por la violencia”.

5). CONCLUSIÓN:

Aunque el muro de Berlín cayó hace tiempo, sigue edificado en las mentes de la izquierda, prisionera de una ideología arcaica, anacrónica y antediluviana, que incapacita sus mentes a pensar libremente. Son seres robotizados, incapaces de discurrir por sí mismos, que vagan como espectros obsoletos, como zombis. Son muertos vivientes del adoctrinamiento, sin alma ni dirección, perdidos en la noche de los tiempos, incapaces de reaccionar. Su mentira disfrazada de leyenda, quieren transformarla en Historia por arte de birlibirloque, eludiendo y ocultando toda la barbarie que representan. Unamuno dijo: “Las inauditas salvajadas de las hordas marxistas, rojas, exceden toda descripción y he de ahorrarme retórica barata”. Amén.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

MURIÓ CARRILLO, ESPERO QUE SE CIERRE UNA PUERTA



Vaya semanita llevamos de informaciones, ayer por la tarde resulta que salta la noticia de que ha muerto Santiago Carrillo, a los 93 años de edad. Como Franco, el líder comunista murió en la cama.

¿Ya podemos dar por zanjada la Guerra civil española? Con la muerte de Santiago Carrillo ¿podemos cerrar la puerta de esa triste época? Imagino que no. La izquierda, en su afán por ganar la Guerra civil un siglo después seguirán con sus historias y buscando tres pies al gato.

Para muchos Carrillo era un asesino, el responsable de la matanza de Paracuellos, en la que murieron unas 2.500 personas, de todo tipo y condición.

Pero no quiero que este artículo sea una crítica a esta figura política. No comulgo con la ideología de Santiago Carrillo, el comunismo no me gusta nada, creo que no conlleva nada positivo para la persona, al revés. Pero eso tampoco quita para que a Carrillo se le reconozca que tuvo un papel importante en la transición española.

Él también ayudó a que la transición saliera bien, eso es verdad, y hay que reconocerlo.

Solo espero que con su muerte se cierre, de una vez por todas, la puerta de la Guerra civil, del odio entre los españoles, de la división, ya que con la muerte de Fraga no ocurrió, pues parte de la izquierda lo criticó estando de cuerpo presente. Con él se va una época, muere un periodo de España que habrá que recordar para no repetirlo, para que no volvamos a cometer los errores que se cometieron, los errores que él también cometió.