El viernes publicaban una noticia de esas que crees un error. Leí el
titular un par de veces, luego el texto de la noticia y después busqué en otros
medios para confirmarla. Y sí, era cierta. Y es que el en el pasado Consejo de
Ministros se aprobó el anteproyecto de la Ley de Protección de la Infancia,
texto que, al más estilo zapateril regula los derechos y obligaciones de los
menores.
Este anteproyecto establece que "los menores deben participar en la vida familiar respetando a sus padres y hermanos así como a otros familiares o personas que se relacionen de forma estable con el núcleo familiar", hasta ahí bien, pero es que también dice que "los menores deben participar y corresponsabilizarse en el cuidado del hogar y en la realización de las tareas domésticas de acuerdo con su edad y con independencia de su género".
Y también se regula el comportamiento del menor en el ámbito escolar,
al decir, entre otras cosas, que deben estudiar durante el periodo obligatorio
y tener una actitud positiva de
aprendizaje durante todo el proceso formativo, ¡ahí queda eso! El Estado va a obligar a los escolares a estudiar, ¿cómo se hace eso?
Y por supuesto, faltaría más, se regulan los deberes de los menores en
sociedad, al decirse que los niños y adolescentes "deben respetarse a sí
mismos, a las personas con las que se relacionan y al entorno en el que se
desenvuelven" y concreta distintas obligaciones, como la de "respetar
el medio ambiente y colaborar en
su conservación dentro de un desarrollo sostenible".
Pues nada, si estas propuestas las maquilláramos un poco, solo un
poquito, podríamos decir que se trata de Cuba, Corea del Norte o cualquier otra
dictadura. Solo falta que nos digan cómo hemos de cortarles el pelo a nuestros
hijos, cómo debemos vestirlos y que hay que adorar al líder.
Porque yo me pregunto, ¿quién es el Gobierno para imponerme la
organización de mi casa? Mire usted señora Mato, mi hijo colaborará en las
tareas del hogar cuando así lo decidamos su madre o yo, el Gobierno no ha de meterse
en esas cosas, porque legislar sobre este tipo de cuestiones es muy peligroso,
¿nos dirán el orden para ir al baño?