Decía ayer la Secretaria General del Partido
Popular, María Dolores de Cospedal, que en el PP no existen los dedazos y que
los procesos de elección de los candidatos son democráticos; en contestación a
la Presidenta de los populares madrileños, Esperanza Aguirre, que pidió hace
unos días que en el proceso de elección del nuevo líder del partido en
Andalucía, se deje opinar a la militancia, llegando a exclamar que “¡ya está
bien del dedo divino!”.
Sra. de Cospedal, todo el mundo sabe cómo se hacen
las cosas en los principales partidos de
este País, de hecho es curioso que el Partido Popular haya convocado un
congreso regional con 20 días escasos de antelación, ¿da en ese plazo tiempo
para debatir, para preparar una campaña, para darse a conocer?, usted sabe que
no, usted sabe que convocando el congreso de forma tan apresurada están
limitando el debate y la participación de los afiliados, porque no da tiempo ni
a elaborar unas ponencias serias.
Y sobre sus manifestaciones de que en su Partido no
existen los dedazos, haga una cosa, escriba en cualquier buscador las palabras
Rajoy, decidirá y candidato; verá usted lo que sale. Innumerables artículos de
prensa en los que se hace referencia a los dedazos del Presidente.
Y lo mismo ocurre con las declaraciones de los
cargos públicos del PP cuando se les pregunta sobre su inclusión en alguna
lista electoral. Muchos dicen, “eso está en manos del Presidente del Partido” o
“Rajoy será el que decida”; y si no pregúntele a Carlos Iturgaiz, que hace unos
días decía que no sabía si iría en las listas a las Europeas, que eso lo
decidía el Jefe. O pregúntele a los muchos de los que se ha hablado como futuro
líder del PP andaluz. Porque eso de que son los afiliados los que deciden no se
lo cree nadie.
El Partido Popular precisa de un cañonazo de democracia interna. Yo entiendo
que a los dirigentes de un partido, sean nacionales, autonómicos o provinciales
les encanta eso del “ordeno y mando” y que todos los de su organización les
deban la vida, pero esto no puede continuar así. Entiendo también que no
quieran afrontar la reforma de la ley electoral para poder seguir con su
‘mangoneo’; pero si tan demócratas son, si de verdad creen que en su partido deciden
los afiliados, ¿por qué no adoptan un sistema de primarias?, ¿por qué no le dan
voz, de verdad, a los afiliados? Yo sé porqué, simplemente porque no quieren.