Ayer seguía hablándose de la decisión de Jaime
Mayor Oreja de no liderar la lista del Partido Popular a las elecciones europeas,
en casi todas las tertulias radiofónicas se hicieron los correspondientes
análisis de esta situación y también lo hicieron políticos de distintas
formaciones.
Y sobre los comentarios políticos hubo uno que me
llamó mucho la atención, fue el del portavoz del Partido Nacionalista Vasco en
el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, que dijo que Jaime mayor Oreja representaba el "pasado", la "carcunda" (de actitudes retrógadas) del partido y un "lastre" que impedía que el PP avanzase hacia otra política antiterrorista. Además añadía que "el PP lo que tiene que hacer o, lo que podría hacer, es de un mal momento tirar hacia adelante, sacar una lección y desprenderse de cierta carcunda que le ha impedido avanzar e incluso normalizarse en algunas actuaciones como partido. No hay mal que por bien no venga", y acababa diciendo que los últimos "movimientos" en el PP ponen de manifiesto que la preocupación sobre el terrorismo ha cambiado, y que personas como Mayor Oreja representan "el pasado", a un tiempo en el que ETA todavía mataba, según informaba Libertad Digital.
Y me llamaron la atención estas declaraciones
porque, en mi opinión, son el claro ejemplo del gran error que comete el PP
apartando a Mayor Oreja de la primera línea de la política, porque tengo claro
que esta renuncia del Sr. Mayor no es más que la forma de vestir el giro de los
populares en su política antiterrorista, entre otras cuestiones. Por eso, que
la gente del PNV vea bien esta situación me da que pensar, imagino que también
verán con buenos ojos a los Semper y Maroto.
Otra posibilidad, y compatible con la anterior, es
que la dirección del PP ya esté con la calculadora de votos en la mano, previendo
que en un futuro a lo mejor precisa del apoyo de los nacionalistas del PNV o de
CIU para una investidura, lo que conllevaría estos movimientos para no enfadar
mucho a unos posibles aliados. Tiempo al tiempo.



