Ante la aparente
indiferencia de la calurosa rutina del estío: "Durante los meses de junio
y julio parecieran pasar inadvertidas..." la escritora no introduce a una
serie de dramáticos eventos que se están dando bajo el paraguas de esa aparente
normalidad. El uso latinoamericano del lenguaje le da un delicioso toque que no
puede pasar inadvertido al lector español: son giros, expresiones y formas
desconocidas por estos lares y que aportan una riqueza inestimable al bello
idioma español. Carolina aporta pasión y refleja el sentido de
pérdida sufrido por su país; Venezuela. A la autora, que parece salida de
la generación del 98 Venezuela le duele, y España le duele porque ya ha
vivido los efectos de la denominada extrema izquierda y sabe por experiencia
que no quiere un "grexit" para España si seguimos el desastre
griego ni la dictadura Chavista si seguimos el ejemplo Venezolano. La
tradición oral está epitomada en la figura de ese hijo al que le enseña y
explica la historia de su país.., que no se repitan los últimos treinta años de
historia en España. El lector no quedará indiferente ante la forma como
tampoco ante un contenido que por poético no deja de aportar la
objetividad de los datos de toda una historiadora.
Prólogo de @Parnasillo

