
Entre encuestas y encuestas sigue el desvarío del fugado Puchemón, del que ya se conocen detalles de su huída y del apoyo de
un mozo para consumarla y al que el think tank checo, European
Values, ha premiado con el título de "campeón de Putin" y
calificado de “otro tonto útil ruso”, que goza de impunidad de actuación en
Bélgica. En su deriva esquizofrénica, tan pronto es europeísta como rompe con
Europa-uniéndose al euroescepticismo de los partidos de ultra derecha-, a la
que llama “Club de Estados decadentes”, cuando Europa dijo NO en claro apoyo al
Gobierno de España y a Mariano Rajoy
o habla de “CATEXIT”, al más puro
estilo británico, apareciendo desafiante y culpando al CNI del atentado en Las
Ramblas o anuncia su presencia en Barcelona el 21-D, buscando sin duda un golpe
de efecto con su más que probable detención y puesta a disposición ante el Tribunal Supremo, o sea, lo normal con
cualquier fugado sobre el que pesa una orden de busca y captura, que sólo el
incomprensible amparo de otro “país europeo”, sede de la UE para más inri,
evita que no se haya atendido ya.