Muchos
han definido a Susana Díaz, Presidenta de la Junta de Andalucía, como el azote
de la corrupción, muchos han venido a decir que Susana Díaz iba a abrir las
ventanas de Andalucía, para airear y sacar a la luz muchos de los trapos sucios
que se esconden en muchos despachos de la administración andaluza. Pero nada
más lejos de la realidad.
Y
es que Dª Susana en su discurso de investidura, allá por septiembre pasado,
dijo que “La limpieza en la vida pública es incompatible con la falta de
ejemplaridad y desde luego con los casos de corrupción que, aun siendo
aislados, escandalizan a la sociedad y deberían abochornarnos a todos.
A
mí, desde luego, me avergüenza la corrupción, rechazo tanto la complicidad como
la tibieza hacia ella y me propongo combatirla con todas mis fuerzas desde la
Presidencia de la Junta de Andalucía”.
La
Presidenta también propuso que la transparencia sea el principio rector del
funcionamiento de la Administración; y aumentar la transparencia y cercanía a
los ciudadanos, indicando, además, que el Parlamento constituye el corazón de
nuestro sistema democrático y representativo. Eso fue lo que dijo la líder de
los socialistas andaluces en el Parlamento, algo que ahora incumple.
E
incumple porque no está combatiendo la corrupción con todas sus fuerzas. Ahí
tenemos el caso de la UGT, en el que como comentábamos hace unos días, la Junta de Andalucía parece que no va a sancionar al
sindicato, de hecho le ha concedido nuevas subvenciones.
Y
también incumple con el escándalo de la empresa Isofotón, empresa dedicada a la
energía y a la tecnología fotovoltaica. Una empresa que ha recibido 29 millones
de euros en subvenciones de la Junta de Andalucía y 31 millones de euros en
avales, y que va a cerrar sin que se sepa a dónde ha ido a parar ese dinero. Y
digo que Susana Díaz también incumple porque el PSOE junto a su socio, Izquierda
Unida, ha impedido una comisión de investigación en el Parlamento andaluz que
analice qué ha ocurrido con el dinero público invertido en esa empresa.
Los
días pasan y queda al descubierto que Susana Díaz es una mentira, que no es el
azote de la corrupción, que todo va a seguir igual, que miente más que habla.

