Ayer leía en el diario digital “El Confidencial” el siguiente titular: “Los partidos paralizan el Congreso por las elecciones en plena crisis política y económica”. Según la noticia se ha seguido con la tradición de no convocar plenos en el tramo final de las campañas electorales, sin que ningún grupo haya mostrado disconformidad con esta situación.
Como
dice la noticia, “nada más anunciar Patxi López a finales de agosto que iba a disolver la Cámara
autonómica vasca y convocar elecciones para el 21 de octubre, la Mesa del
Congreso, reunida el 4 de septiembre, acordó eliminar esa tercera semana de
octubre del calendario de plenos. Posteriormente, las mesas de cada comisión
parlamentaria también dejaron en blanco las posibles citas para celebrar
reuniones”.
Esta actitud me parece criticable, además no le veo
sentido ¿qué tiene que ver la actividad del Congreso con unas elecciones
autonómicas?
Da la sensación de que las instituciones del Estado,
en este caso el Congreso de los Diputados, se ponen a disposición de los
partidos políticos, dejando esta cámara sin trabajar para que los distintos
diputados puedan dedicarse a las elecciones autonómicas de País Vasco y
Galicia.
¿Qué excusa tienen para paralizar la Cámara Baja?
¿Nadie les va a pedir responsabilidades? Dadas las circunstancias en las que se
encuentra el País, dados los problemas que estamos sufriendo los ciudadanos ¿es
normal esta actitud de nuestros representantes?
Lo curioso es que la gente no se entera de estos
hechos, no conoce estas decisiones de nuestros políticos. Si tuviéramos listas
abiertas, si eligiéramos a nuestros representantes directamente, como ya
comenté hace unos días en “Las listas abiertas sí es avanzar en democracia”,
seguro que estas situaciones se tendrían en cuenta, porque los ciudadanos
estaríamos más cerca de nuestros diputados y podríamos exigirles más esfuerzo y
dedicación.
Visto lo visto, parece que falta esfuerzo y dedicación
de nuestros diputados.
