Ayer los sindicatos volvieron a manifestarse, esta
vez contra los Presupuestos Generales del Estado, cuando gobierna la derecha
(bueno, el Partido Popular, que no es lo mismo), cualquier excusa es buena.
Cuando no gobierna la izquierda siempre hay alguna razón para sacar la pancarta
y salir a la calle. Pero bueno, así es y así será siempre, me temo.
Ya dije hace unos días en mi artículo titulado “¿porqué no me puedo manifestar?" que me parece genial que la gente se manifieste,
que salga a la calle, que exprese sus protestas. Y lo vuelvo a repetir.
Otra cosa que me llamó mucho la atención es ver a dirigentes
del Partido Socialista al frente de las marchas, protestando contra unos
presupuestos que son así como consecuencia de su mala gestión, consecuencia de sus políticas, las que han quebrado este País, ¡y encima se manifiestan!
Está claro que gran parte de la población no está contenta con la situación que estamos viviendo, por lo que las manifestaciones no deberían quedar ahí, se
debe pasar a la acción, y la única acción posible es el voto. Y, o bien los
partidos mayoritarios cambian y se adaptan a las peticiones de la sociedad (uno en las de los que se manifiestan y el otro en los que no se manifiestan pero sí opinan), o
habrá que pensar en otras opciones, en otras posibilidades.
Este fin de semana, por ejemplo, se ha celebrado el
Congreso constituyente del partido Sociedad Civil y Democracia, un partido que
creo que si hace las cosas bien puede alcanzar posiciones importantes en el
centro derecha, igual que Unión Progreso y Democracia ha conseguido en el
centro izquierda.
Creo que la sociedad española ha alcanzado un grado
de madurez que le permite discernir entre lo que le interesa y lo que ha de
rechazar. Y esta crisis ha de ayudarnos a este objetivo, hemos de ser más
críticos, más exigentes con nuestros representantes públicos, es la única forma
de que los ciudadanos participemos de una forma más activa en nuestro destino,
en el futuro de nuestros hijos.
