Si hace unos años nos dicen que un País de la Unión
Europea iba a sufrir un “corralito” seguramente nos habríamos echado a reír,
¡esas cosas solo ocurren en países subdesarrollados!, habríamos dicho más de
uno, o ¡eso solo le ocurre a los argentinos, que ya sabemos cómo son!,
habríamos dicho otros.
Pues ya tenemos un “corralito” en Europa. Los
ciudadanos de Chipre han visto como este fin de semana se acordaba una quita en
sus depósitos bancarios; a modo de impuesto se va a aplicar un 3 % a los
depósitos inferiores a 100.000 € (aunque ahora parece que van a excluir a
estos) y de un 12,5 % (o del 15,3 %) para los superiores a 100.000 €. Y además las entidades
financieras han cerrado sus puertas hasta mañana miércoles, para evitar la fuga
de capitales.
Rápidamente se han apresurado nuestros gobernantes a
decir que la situación de Chipre no es extrapolable a España, que lo ocurrido
no se puede “contagiar” a nuestro País. Igual que se dijo antes de la
intervención de Italia, Irlanda o Portugal. Siempre el mismo discurso.
Pero a mí la situación me preocupa. ¿Quién se fía de
nuestros políticos? La Unión Europea ha dejado claro que están cansados de
inyectar millones de euros en las economías de los países con problemas para
que siga todo igual y han decidido poner menos dinero y que participen los
ciudadanos asumiendo, directamente, parte del coste.
Lo que tengo claro es que esta situación,
seguramente, se repetirá en el futuro. Por ejemplo, a la próxima entidad
bancaria que tenga problemas imagino que le aplicarán un corralito, impidiendo
retirar fondos de la misma y procediendo a realizar la quita correspondiente.
Tiempo al tiempo.
En la Unión Europea han abierto la puerta, ya han
aprendido el camino. La UE ha experimentado con una economía pequeña, con un
pueblo tranquilo como el chipriota, y a partir de ahora al próximo que llame
pidiendo ayuda (sea entidad financiera o estado) le aplicarán las mismas
medidas. Tiempo al tiempo.
Hasta ahora hemos soportado indirectamente el coste
de las ayudas, del reflote del sistema (porque hemos de tener presente que todas
estas facturas la pagaremos los ciudadanos); pero a partir de ahora nos van a
meter la mano directamente en el bolsillo. Chipre solo ha sido un laboratorio para experimentar.
Tiempo al tiempo.
Ahora el Gobierno chipriota propone una tasa de 6,75% a los depósitos de entre 20.000 y 100.000 euros y del 9,9% a los superiores. Han cambiado de propuesta por lo menos en tres ocasiones. ¡Menudo carajal!
ResponderEliminarEsto es peor que el corralito que pasó en Argentina, pues allí solo retuvieron durante un poco tiempo el dinero de los ahorradores. En la subdesarrollada UE, es donde a los ahorradores con no pueden sacar un dinero pero porque están esperando el porcentaje que le quitan. Algo también ilegal de cara a la constitución, pues se trata de confiscar.
ResponderEliminarOtras de las vergüenzas del liberalismo, esperemos que algún día la clase media, baje a la calle pues ya le está tocando a ellos.
ResponderEliminarUn enlace relacionado:
ResponderEliminarhttp://elmundo.orbyt.es/2013/03/18/tu_mundo/1363644566.html
Tendríamos que tener cuidado porque los telediarios nos llevan por donde quieren (sus amos).
A mí ya me gustaría ser alemán, hoy por hoy. Ser de un país que defiende lo común como puede, defendiendo lo alemán, como debe.
Chipre y los piigs tenemos lo que nos merecemos. Jode pero es así. Si hay corralito o guerra o lo que venga, me sé de unos cientos de miles de culpables... sin tener que buscarlos fuera de España.
Saludos
http://ansiadalibertad28012013.blogspot.com.es/
... y si hay que ponerles etiquetas, ni uno solo de esos culpables se etiqueta a sí mismo "liberal" por cierto. Que a mí me da lo mismo, pero etiquetas hay a mogollón (todas las demás).
ResponderEliminar¿Vergüenza del liberalismo sr. Anónimo?, usted es bastante imbecil me parece a mi.
ResponderEliminarLa medida es claramente social-demócrata o...mas a la izquierda y es mas, quien ha propuesto el meter mano a los ahorradores con menos de 100.000 €, es decir, la clase media, ha sido el propio gobierno chipriota y no la U.E.
Se le nota a usted la afilición, canta cantidad.